miércoles, 5 de agosto de 2009
Y van 4
viernes, 26 de junio de 2009
La muerte de una leyenda
jueves, 25 de junio de 2009
Mi primera famosa
viernes, 19 de junio de 2009
Todo por un nombre
Hace como un mes empezamos a organizar ir a Granada para ver a Juanlu y como con Ryanair nos cobraban 12 o 15 libras pir pagar con tarjeta (que, manda huevos), le pedí a Alberto que nos comprara los billetes a mí y a Derren, porque con la tarjeta de su padre, no cobran comisión. Le dije que le enviaría un correo con los datos para que pudiese comprarlos. Al día siguiente, a eso de las 10:30h, me envía la confirmación de los billetes. Yo, extrañada, porque aún no le había enviado ningún e-mail, le pregunto que cómo ha sabido mi nombre, y me dice que ha puesto Curri Barceló, porque se lo pidió a Derren y él dijo que no habría problema....... Primero, ¿para qué le preguntas a él, si no sabe ni cómo es mi pasaporte? ¿No tendría más lógica preguntármelo a mí directamente y yo te digo si solo Curri está bien o no? Segundo, ¿por qué haces nada si yo aún no te he dicho que lo hicieses? El correo no estaba enviado, así que en principio no he dado al botón de "Continuar acción". Tercero, ¿tú crees que si te he explicado tantas veces que mi nombre verdadero es tal pero que todos me llaman pascual, y que tengo dos apellidos... servirá con solo mi pseudónimo y mi primer apellido, en un país en que no entienden que los españoles podamos tener dos apellidos y, además, dos (o más) nombres pero que solo usemos uno de los nombres y un apellido para según qué cosas? Cuarto. ¿Cómo que no pasa nada? ¿Cees que un policía que vea el nombre en el billete como "Curri Barcelo" y en mi pasaporte como "María Francisca Barceló Ávila" cerrará los ojos y me dejará pasar? Vamos, sería de estúpidos arriesgarse así a perder tu trabajo.
Total, después de varias semanas intentando no darle importancia al asunto (y él jurándome y perjurándome que no pasará nada) he ido a la página web de Ryanair para ver si el cambio de nombre no me costaba demasiado y lo hacía y me olvidaba de todo. Pues señores, por añadir lo que sea, aunque sea un puto acentillo a tu nombre, te cobran 100 libras, ¡¡¡¡¡y se quedan así de anchos!!!!! ¿Pero cómo se puede robar tanto a la gente? Y lo más importante, ¿PERO CÓMO PODEMOS DEJARNOS ROBAR ASÍ? Vamos, que por 100 libras (unos 120 euros hoy en día), me puedo comprar un billete a Mallorca por 50-60 euros, ir a los juzgados y pagar los 30-40 euros que cuesta el cambio de nombre, y cambiarme el nombre a Curri Barceló... y me quito de problemas. ¡Me parece alucinante que cueste más dinero cambiarse un nombre en un puto billete que cambiárselo de forma oficial en el registro! ¡¡¡Me parece fortísimo!!!
Total, la mezcla de impotencia, engaño, frustración, ver que haya gente que tenga falta de sentido común, gente que, por no pararse a pensar dos veces (bien porque no se pueda o porque no se quiera), haga cosas que desbarate la vida de los demás... Si es que, ni siquiera cuando me acostumbro a mi nombre y lo acepto, sigo teniendo problemas. Y lo peor es que, las opciones ahora mismo, son o comprarme otro billete o pagar esas 100 libras... o no ir. Pero si no voy, Derren dice que él tampoco va, y eso sería ya perder 100 libras por nuestros billetes... Así que, escoja la opción que escoja, salgo perdiendo... dinero.
Bueno, voy a dejarlo por hoy, porque estoy muy crispada. Y cuanto más lo pienso, más gana me dan de darle un puñetazo a alguien... y tampoco es plan.
Gracias por escuchar.
Curri
Ta mata, Yukiko
Nos dijeron que se iban hace como dos meses, y la verdad es que, aunque nos vino de sorpresa, siempre han dicho que aquí no querían vivir (y con razón). Otros que se marchan y yo sigo quedándome. Pero encima, para acabar de envidiarlos, resulta que no solo Yukiko ha encontrado trabajo allí, sino que encima a su novio, para que no dejase la empresa, le han dado la oportunidad de ascenderle, subirle el salario y poder trabajar desde casa... ¡Eso sí que es un chollo! Y me alegro muchísimo por ellos... pero les envidio, con envidia de la mala, ¿eh? Je, je, je.
Como podéis entender al leer este blog, no he tenido una vida demasiado fácil, comparada con la de la gente con la que me he ido rodeando, y no creo que ahora cambie. Está en mi naturaleza luchar por lo que quiero. Supongo que es la forma que la vida quiere que sea para que no me acomode, no me duerma en los laureles, y siga luchando por las cosas que quiero. No me toca la lotería, tengo que ponerme pesada con los clientes para que me den trabajo, ni tampoco tenemos la suerte de que a Derren le ofrezcan un trabajo allí en España y poder seguir el ritmo de nuestras vidas, comprarnos una casa, tener hijos, y todas esas cosas que la gente hace a estas edades.
Pero como ya dije antes, la felicidad no es conseguir las cosas que quieres si no ser feliz con las que tienes. Y, de momento, eso es lo que tengo que hacer.
Curri
miércoles, 13 de mayo de 2009
Otro bajón
Durante la mañana no me llegó nada de trabajo para traducir, así que decidí enviar mi currículo a más agencias de traducción, a ver si alguna me escuchaba y me enviaba cosas, pero no tuve suerte (de hecho, me llegaron dos avisos de dos correos que había enviado y que los destinatarios los habían borrado sin siquiera mirarlos). Mi pregunta es: ¿POR QUÉ? ¿Por qué si en tu página web me pones que aceptas currículums de traductores, te envío mi currículum y ni lo miras? ¿Por qué se empeñan en hacerme perder el tiempo? Aunque no tenga trabajo, eso no significa que me apetezca pasarme el día enviando mi currículum cincuenta veces y ver cómo las agencias de traducción lo ignoran, una de tras de la otra. Y no será porque no tengo experiencia, porque haberla, hayla, pero parece que la falsedad es una enfermedad que se contagia muy fácilmente. Porque queda muy bonito poner en tu página web que aceptas nuevos traductores, para hacértelas ver de agencia buena y moderna, que da oportunidades a todo el mundo, pero luego no te atienes a tus palabras. ¿No habría sido más fácil poner algo así como: "Nos encanta recibir currículums de gente de los idiomas que realmente necesitamos, así que, si eres traductor o traductora del inglés al español, ni te molestes, porque borraremos tu correo sin ni siquiera mirarlo. Muchas gracias."?
En fin. El día se no me iba a traer nada demasiado bueno, aunque hizo un atisbo de poder mejorar: Nigel, el traductor inglés que me envía cosas para traducir de vez en cuando, me dijo que tenía una posible revisión del catalán para el día siguiente... justo cuando había acordado ir a una interpretación. Llevo dos días en sequía, así que me ofrecieron volver a ir a interpretar a Alina, la Cubana que había denunciado a su marido por maltrato, y lo acepté. Más vale 50 libras en mano que ciento volando. Así que me pasé tiempo intentando buscar a un catalán para que hiciese el trabajo por mí... ¡pero nadie podía! Si es que las desgracias nunca vienen solas. Al final me pintó tan raro que le pidiesen a él, un inglés nativo, que corrigiese algo en catalán, que le pedí que lo confirmase con el cliente. Pues no, la tarea era corregir la traducción inglesa. Por fin, cuando la tarde ya parecía perdida, conseguí una traducción de 2000 palabras. ¡Menos mal! Algo es algo, aunque seguramente será todo lo que consiga hacer durante esta semana.
Pero aunque me alegrase de mi, llamémosla, suerte tardía, me sentía triste por dentro, no satisfecha, porque sigue siendo la misma historia: no sé qué pasará mañana. Y como tampoco sé cuándo podré volver a España, porque todo depende de lo que Derren consiga (otro, como yo, sin mucha suerte para ello), tampoco sé si debería o no comprometerme a un trabajo en oficina o seguir ese día sí día no de trabajo.
Estuve hablando un poco con Melina, la argentina que vivía en Leeds. Vivía porque el lunes se fue a Barcelona a vivir con su cuñado y ver si podía conseguir trabajo desde allí. Estuve hablando con ella y me dijo que dejase de quejarme, que yo también podría hacer lo mismo que ella y que, igual que ha hecho su novio, solo tenía que decirle a Derren que cogiese cualquier trabajo, aunque no fuese de lo suyo. Pero las situaciones son completamente diferentes. Aunque sí me dio qué pensar, pensar qué hacíamos mal para que Derren no tuviese ni una pequeña oportunidad, pensar si no tendría él que hacer algo más... Pero también hay que ser realistas: no vale la pena enviar una solicitud para un trabajo para el que no se tiene nada en relación, porque muchos hay en España con experiencia en su campo que son rechazados.
Pero lo peor llegó cuando por la noche, hablando con Derren, le expliqué lo de mi amiga, y le hablé de un documento que tenía, que le había pedido a un conocido, con la lista de desarrolladores de videojuegos en España, y no se le ocurre otra cosa que contestar, de mala gana: "Sí, pero son todos pequeños", como si eso no fuese razón suficiente para pedir trabajo o, al menos, contactar con ellos por si hubiese algo en el futuro. ¡Y me cabreé! Porque, joder, parece que le importa un pito si nos vamos a España mañana o dentro de tres años. Y yo estoy aquí jodida, aunque tengo trabajo, pero podría estar en la misma situación, viviendo en un lugar más barato y disfrutando del buen tiempo. Pero yo misma me restrinjo, porque es verdad que tampoco puedo exigirle demasiado porque ya hace el esfuerzo de venirse conmigo a un país diferente, donde hablan un idioma que apenas conoce, así que supongo que algo de paciencia sí que debo tener, aunque me crispe que no quiera ceder en nada más.
El momento culminante llegó cuando le estaba explicando que al día siguiente iba a ir a la interpretación y que tenía miedo que, al estar fuera de casa durante tanto tiempo, alguien me mandase trabajo y yo no estuviese aquí para responder. Entonces me dijo que me tendría que comprar un teléfono nuevo en el que se pudiese usar el correo, y le dije que mi móvil era de esos, pero que no había querido activarlo porque para usar el correo me pedían contratos de 18 meses, y yo no tenía pensado quedarme aquí 18 meses... Y no se le ocurrió nada más que contestar: "Nadie te obliga a estar aquí"... ¡Pero será posible! Estoy aquí por él, si no, me habría ido ya hace dos años. Me crispó tanto, me enfadé tanto por la pasividad con la que, a veces, trataba las cosas, que me fui a la cama con ganas de llorar. Intenté dormirme, intentando ignorar lo que había dicho (a las personas hay que quererlas por sus cosas buenas y sus cosas malas, y sabía que no había dicho eso con mala intención), pero no pude. Y el enfado interno me hizo pasar una mala noche. Tonta de mí :)
Y hoy, aunque no lo he hablado, sí que le he dejado ver que me sentía triste por verme otro año lejos de la playa y del buen tiempo. Después de tanto tiempo y bastantes discusiones he aprendido que, a veces, es mejor decir las cosas suavemente, aunque a veces te apetezca más atacar y culpar a la otra persona. Así que preguntó si yo creía que no se estaba esforzando lo suficiente, y aunque tuve ganas de decir "Pues no, la verdad", me lo tragué y preferí optar por un: "No lo sé, supongo que sí, porque confío en ti, pero es que tampoco sé a cuántos trabajos has optado..." Y ahí lo dejé. Cuando llegó a casa, se puso a mirar páginas de empresas. Al final, los dos contentos... Esta noche podré dormir como un bebé...
Gracias por leer.
Curri
jueves, 7 de mayo de 2009
Tooot el camp... és un clam...
Y es que ayer, tras 93 minutos de tensión histérica, morderme las uñas, gritar, quejarme, y estar a punto de llorar de rabia, el Barça consiguió ganar al Chelsea y pasar a la final de la Liga de campeones. Un partido lleno de intentos y fracasos, de faltas que no eran y faltas que eran ignoradas (para ambos equipos). Pero, ante todo, mucho lloriqueo por parte del Chelsea, un equipo que, últimamente, está haciendo más por conseguir un Óscar al mejor equipo de interpretación teatral que no cualquier premio relacionado con el fútbol.
Así que, después de haber visto hace cuatro años, cómo el Chelsea se salió con la suya en la misma semifinal, a base de comprar al árbitro, digo yo (por la cantidad de faltas recibidas por el Barça sin que el árbitro se molestase a pitar), había llegado el momento de nuestra venganza. Y se la íbamos a servir fría. 90 minutos de sufrimiento y lo único que quería hacer era irme a casa para no ver lo que ocurría, para encontrarme solo con el resultado y dejar de sufrir... Me había traído la banderá y la dejé en el bolso porque tras 5 minutos de tenerla en la mano, el Chelsea marcó el gol. Y ya no sé si es coincidencia o gafismo, pero siemrpe que llevo puesto algo del Barça al ver un partido, pasa algo malo. Así que, entre unas cosas y otras, notaba que la tensión se hacía cada vez mayor, hasta tal punto que, ni siquiera cuando marcaron el gol de la victoria, pude creérmelo... Sentía como si estuviese en una nube... Como si el mundo avanzase lentamente... Fueron los gritos de la otra gente los que me despertaron de mi letargo y me hicieron chillar para celebrarlo.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLLLL!!!!!!!!!!!!!!
Ya sabéis, esas cosas que se dicen y se hacen cuando la emoción puede con cada gota de sangre que llevas dentro. Snetía algo entre alegrí y ganas de llorar. Quería abrazar a todo el mundo y, sobre todo, quería abrazar a Iniesta que, para algo, había marcado el gol. La lástima es que él estuviera en la tele y no a mi lado.
Y bueno, ya veremos qué pasa en la final. A diferencia de hace dos años, en que el Barça derrotó al Arsenal, esta vez no auguro gran cosa. Pero yo estoy feliz. Me conformaba con derrotar al Chelsea y quitar esa espinita que se nos quedó a todos los seguidores del equipo hace 4 años cuando vimos cómo nos robaban el partido.
Força Barça!
martes, 28 de abril de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
Gok Wan... otra vez

martes, 10 de marzo de 2009
La muerte de la televisión
¿Por qué encontramos tan importante algo que, en el fondo, es tan insignificativo? Pasaron las horas y notaba que echaba de menos ese aparato. Y no porque quisiera ver la llamada "telebasura". Simplemente quería escuchar las noticias, tener a alguien, ahí al lado, mientras trabajo, contándome qué pasa en el mundo y si ya ha llegado el fin del mismo o no. Y me faltaba eso. Me faltaba tanto que fui a comer a la habitación para poder ver las noticias en la televisión pequeña que tenemos allí. Aún peor fue por la tarde, cuando Derren llegó y vio que, efectivamente, la tele no se volvería a encender. Nos pusimos a mirar televisiones por internet para ver si podíamos ir a buscar alguna a la tienda de al lado... Pero no tuvimos suerte, todas eran para entregar en casa en un periodo mayor de tres días. Así que la noche se ha hecho un poco extraña, hablando lo mismo que hablábamos antes pero haciendo cosas cada uno en su ordenador. Eso sí, tenía mi música puesta cosa que hacía mucho que no teníamos estando los dos en casa (solo la ponemos de vez en cuando, cuando nos preparamos para salir o ir a casa de alguien). Yo supongo que mepodría acostumbrar a no tenerla, aunque sí que la echaría de menos para las noticias y ver películas.
¿Por que tanta necesidad de ese aparato? ¿Por qué es tan fácil acostumbrarse a tenerla pero tan difícil pasar sin ella? ¿Está ya la sociedad y el entretenimiento no-digital en el momento de tener una enfermedad crónica de la que no se salvarán? ¿Será que ya no sabemos divertirnos si no tenemos electricidad que haga funcionar los aparatos electrónicos que nos entretienen? Si llevamos apenas 60 años con ella en nuestras casas, ¿qué pasará dentro de otros 60 años? ¿Estaremos tan robotizados que llevaremos la televisión incorporada en nuestros cerebros? Si es así, ¿cómo se lo montarán los padres para castigar a los hijos sin ver la televisión?
Al fin y al cabo, todos nos quejamos de las porquerías que ponen en televisión, que la cantidad de anuncios que nos hacen tragar y de que, las pocas películas que ponen, son malas o ya las has visto. Pero seguimos quedándonos embobados antes la tele boba, muchos sin pestañear casi, absorbiendo la información masticada que emiten para nuestra alimentación imaginativa.
El caso es que no pudimos aguantar y ya hemos pedido una televisión, una nueva, como la que llevamos un año diciendo que compraríamos pero que no comprábamos porque intentábamos aguantar porque la televisión parecía aguantar. Y, si soy sincera, me hace mucha ilusión, porque es la primera cosa así grande y cara que me compro con el dinero del sudor de mi frente. Bueno, la segunda, que la primera fue el objetivo de la cámara, aunque fue más gracias a haber tomado la buena decisión de dejar Eidos. Es como el día de reyes, que sabes que algún regalo bueno te cae, pero no sabes exactamente cómo es o cuál de todos los regalos de la lista te traerán... Pues eso. No sé lo grande y plana que será mi nueva televisión, ni si se verá bien o no :)
Ya os contaré. Hasta pronto.
Curri
¡Hagan sus apuestas!
El sistema es simple: con el teletexto activado, entras en la página del juego, apuestas por ciertos números y llamas por teléfono para realizar la apuesta. Lo bueno es que te dan un documento planificándote la forma de realizar el testeo (o pruebas), así puedes seguirlo y te aseguras de que no te dejas nada, con lo cual, pues mejor, menos para pensar. Pero, antes de empezar a realizar apuestas, necesitas abrirte una cuenta. Dale al teléfono... Pim-pam-pum, ¡con lo que me gusta a mí llamar por teléfono! :) Pues hala, marco el número, pruebo... mensaje de error. Vale, pruebo otra vez... sigue sin funcionar. Pues hablemos con el encargado. Ah, vale, que necesito un número PIN que no se repita... "Pues me lo podríais haber dicho antes". Y así, una y otra vez, a incordiar al encargado... jijiji, puedes molestar a gente sin que te echen la bronca. ¡No me digáis que no es el sueño de todos! Al final, conseguí abrirme la cuenta (ficticia, por supuesto) a la hora de comer. Descanso hasta las dos. ¡Vaya chollo! Eso sí, espero que me paguen también las horas de espera, porque son un coñazo (vamos, que ni me puedo ir a dar una vuelta por si me reclaman de nuevo).
De momento parece que todo va bastante bien... en el sentido de que he conseguido cosas que no estaban en el plan de pruebas, y al final de la tarde, conseguí que el sistema dejase de funcionar. Y aquí viene el placer: lo que para algunos sería una desgracia, en el mundo del testeo, es la gloria :) Si "rompes" algo, significa que has encontrado un fallo importante, con lo cual, puede arreglarse y no ocurrirá cuando el cliente (el de verdad) esté usando el servicio. La verdad es que todos los trabajos deberían ser así: ¡recompensemos al que la caga!... ¿Qué? Ah... sí... Bueno, tenéis razón con que ya hay muchos trabajos en los que, el que es más tonto o hace menos, es el que cobra más y se lleva los méritos.
Sé que no es lo que se supone que debería estar haciendo como traductora, pero cuando se es alguien con "menos suerte que el resto" hay que cogerse a lo que se pueda. Y para pasarme las horas desesperándome, mirando el reloj y teniendo que estar pendiente del buzón de correo, al menos entretengámonos con "juegos", marcando numeritos en el teléfono e intentando romper sistemas mientras te haces rica, virtualmente, claro. Según me han contado, podría haber ganado unas 500 libras diarias apostando (vamos, tal y como está la libra últimamente, digamos que son unos 500 eurillos). Eso sí, el día que juego con dinero de verdad, con mi dinero, no es tan bonito. Y es que jugar a la loto con el dinero de otros siempre se ve mucho más fácil.
Sigamos apostando...
miércoles, 14 de enero de 2009
Dejar de hacer...
Me he dado cuenta de que, mientras estuve en la universidad, no tenía nada de monotonía (aparte de ir a la universidad, volver a casa, hacer deberes, dormir)... ¡Todo lo contrario! Los 4 últimos años en España fueron estupendos, porque siempre tenía algo que hacer. De hecho, en el fondo, siempre tengo algo que hacer, pero mi pereza o mi amor por quejarme, me superan. Es como si estuviese tan cómoda en la queja que no viese lo cómoda que estaría en la acción.
Gracias a dios he conseguido engancharme en la fotografía. Además, durante las navidades aprendí a hacer unas cuantas cosas con el photoshop, poner marcos en mis fotos y firmarlas y algún truquillo más. Y podría decir que no se me da mal, aunque personalmente yo creo que aún tengo camino por recorrer. Visitadme, si aún no lo habéis hecho, y me decís qué tal http://curri-chan.deviantart.com/
Quisiera hacer algún cursillo de fotografía, para sacarle más provecho a lo que hago y a lo que me gusta hacer. También tengo que intentar salir más a hacer fotos, improvisar y experimentar. Tal vez con el año nuevo me apetezca más, no lo sé. Tal vez lo que me debería apetecer es animarme a mí misma para que este año todo cambie. Y empezar a hacer otra vez...
jueves, 8 de enero de 2009
El 2009 no empieza bien...
Para mí tampoco es que haya empezado a las mil maravillas. Al menos no laboralmente hablando. Tengo salud (sí, aunque puedo oler la depresión a la vuelta de la esquina), tengo amor (lo único bueno creo yo... ¡y que dure!) pero apenas tengo dinero ni trabajo. Dos cosas que, aunque no den la felicidad, sí que ayudan a conseguirla, ayudan a que este viaje por la vida sea más apacible, más cómoda o, simplemente, mejor. Sigo insistiendo en seguir traduciendo, y envío mi currículum a agencias y más agencias para ver si pueden darme trabajo, y más y más agencias se empeñan en ignorarme o decirme que no tienen nada... pero sigue habiendo traductores españoles en el mundo que sí tengan trabajo, ¿no? ¿Y por qué tengo que ser yo la "rechazada" y no el resto? Y así sigo, frustrada, fastidiada, enfadada porque cuanto más empeño le pongo, peor me sale.
¿Y no será que toda esa energía que estoy poniéndole a esto y lo poco que me devuelve sea porque la vida me está tratando de decir que no es traducri lo que debería estar haciendo sino otra cosa? ¿No será que me estoy dando golpes contra una pared en vez de entrar por la puerta que hay al lado? ¿O tal vez sea el único consuelo que tengo para mi desgracia?
Parece que en todo en lo que le pongo mis fuerzas me sale mal o a medias. Cuando estaba en el restaurante (vale, no es un trabajo en serio, pero era lo que tenía) ni me daban propinas ni me dejaban hacer cosas importantes, y por más que demostraba que podía recibir más dinero y más responsabilidad, solo era "la esclava". Estando en los videojuegos, me desganaba por conseguir que me subieran de puesto... y, al final, nada; solo me dejaron hacer algo de coordinación de los proyectos pero nunca me subieron el sueldo o me cambiaron el nombre de mi puesto. Ahora, me meto en traducción, que se supone que es para lo que me he estado preparando con tanto esmero, y no sólo consigo que una agencia me diga lo indecible, sino que, cada vez, consigo menos trabajo y menos dinero... ¿Qué será lo siguiente?
En fin, al vida sigue y yo también debo seguir. Tal vez deba seguir en otro sitio, tal vez esto esté pasando para convencerme de que llevo demasiado tiempo aquí y debería volver "a casa", de que ya he perdido demasiado tiempo y que la vida sigue y yo también debo seguir.
Curri
jueves, 1 de enero de 2009
Felicidades para mí ;-)
Hace ya cuatro años que vine a Londres en busca de una buena vida, un buen trabajo, buen dinero... y no ha sido nada fácil. He conseguido un trabajo justillo, poco dinero y una vida normal. Constantemente he sentido añoranza de mi país, mi familia, mis amigos, del sol (ah, ¡el sol!). También he estado a punto de tirar la toalla muchas veces, irme y dejar este lugar que tantos disgustos parece que me da, y volver a la vida fácil (bueno, creo que ya no será tan fácil como cuando vivía con mi madre). Pero es mi vida y estoy orgullosa de ella. Y así seguiré también durante este 2009, y os invito a todos a que hagáis lo mismo: mirar atrás con orgullo, no con pena o añoranza, porque cuanto más felices seáis ahora, más felices podréis ser en el futuro.
¡Ánimo, y que el 2009 sea mil veces mejor que el 2008!

Y acabo con una frase que me parece perfecta para empezar el año:
«El primer paso para la solución de los problemas es el optimismo. Basta creer que se puede hacer algo para tener ya medio camino hecho y la victoria muy cercana». JOHN BAINES
Besos y abrazos.
Curri