miércoles, 14 de enero de 2009

Dejar de hacer...

Esta mañana me he puesto a leer el blog de un argentino (http://orsai.es/), que la verdad es que me encanta como escribe, con tal naturalidad, como si fuese tu mejor amigo explicándote lo que le pasa por la cabeza. Un poco por aburrimiento de haberme pasado el día haciendo menos que nada y viendo todos mis esfuerzos por conseguir algo de dinero desvanecidos en la ignorancia. Otro poco por relajar mi mente y aportarle cosas positivas, trozos de pensamientos, palabras, ideas, ilusiones... He estado leyendo y leyendo me he acordado de la de cosas que me gustaba hacer antes, que solía hacer antes y que ya no hago o que hago con menos frecuencia. Por ejemplo: escribir. Dejar volar mi imaginación y plasmar la aventura en un trozo de papel. Sí, escribo aquí, pero últimamente noto que me quejo más que nada, que me estoy convirtiendo en una vieja chochona cabreada con el mundo. He dejado de leer libros por gusto y ahora los leo por obligación y por mala conciencia de no leer nada. Y quiero llenarme la cabeza de historias, aventuras, viajes, desengaños, lloros, alegrías... cosas que podrían pasarle a otra gente, cosas que podrían pasarme a mí... Dejé de cantar con frecuencia hace ya ocho años, y con ello murió parte de mi alma. Me siento vacía, más bien hueca, y escucho el silencio resonando en mí, mientras intento vanamente llenarlo con algunos gorgoritos que consigo hacer de vez en cuando. Pero no son suficientes. También dejé de hacer deporte y de bailar, algo que me hacía sentir llena de energía y no como si fuese un saco de pereza a punto de reventar si me muevo demasiado.

Me he dado cuenta de que, mientras estuve en la universidad, no tenía nada de monotonía (aparte de ir a la universidad, volver a casa, hacer deberes, dormir)... ¡Todo lo contrario! Los 4 últimos años en España fueron estupendos, porque siempre tenía algo que hacer. De hecho, en el fondo, siempre tengo algo que hacer, pero mi pereza o mi amor por quejarme, me superan. Es como si estuviese tan cómoda en la queja que no viese lo cómoda que estaría en la acción.

Gracias a dios he conseguido engancharme en la fotografía. Además, durante las navidades aprendí a hacer unas cuantas cosas con el photoshop, poner marcos en mis fotos y firmarlas y algún truquillo más. Y podría decir que no se me da mal, aunque personalmente yo creo que aún tengo camino por recorrer. Visitadme, si aún no lo habéis hecho, y me decís qué tal http://curri-chan.deviantart.com/
Quisiera hacer algún cursillo de fotografía, para sacarle más provecho a lo que hago y a lo que me gusta hacer. También tengo que intentar salir más a hacer fotos, improvisar y experimentar. Tal vez con el año nuevo me apetezca más, no lo sé. Tal vez lo que me debería apetecer es animarme a mí misma para que este año todo cambie. Y empezar a hacer otra vez...

jueves, 8 de enero de 2009

El 2009 no empieza bien...

De nuevo hay guerra en Israel, la crisis no cesa sino que encima parece que va a peor, más gente se queda sin trabajo, cierran tiendas, los bancos quiebran... El 2009 no empieza bien.

Para mí tampoco es que haya empezado a las mil maravillas. Al menos no laboralmente hablando. Tengo salud (sí, aunque puedo oler la depresión a la vuelta de la esquina), tengo amor (lo único bueno creo yo... ¡y que dure!) pero apenas tengo dinero ni trabajo. Dos cosas que, aunque no den la felicidad, sí que ayudan a conseguirla, ayudan a que este viaje por la vida sea más apacible, más cómoda o, simplemente, mejor. Sigo insistiendo en seguir traduciendo, y envío mi currículum a agencias y más agencias para ver si pueden darme trabajo, y más y más agencias se empeñan en ignorarme o decirme que no tienen nada... pero sigue habiendo traductores españoles en el mundo que sí tengan trabajo, ¿no? ¿Y por qué tengo que ser yo la "rechazada" y no el resto? Y así sigo, frustrada, fastidiada, enfadada porque cuanto más empeño le pongo, peor me sale.

¿Y no será que toda esa energía que estoy poniéndole a esto y lo poco que me devuelve sea porque la vida me está tratando de decir que no es traducri lo que debería estar haciendo sino otra cosa? ¿No será que me estoy dando golpes contra una pared en vez de entrar por la puerta que hay al lado? ¿O tal vez sea el único consuelo que tengo para mi desgracia?

Parece que en todo en lo que le pongo mis fuerzas me sale mal o a medias. Cuando estaba en el restaurante (vale, no es un trabajo en serio, pero era lo que tenía) ni me daban propinas ni me dejaban hacer cosas importantes, y por más que demostraba que podía recibir más dinero y más responsabilidad, solo era "la esclava". Estando en los videojuegos, me desganaba por conseguir que me subieran de puesto... y, al final, nada; solo me dejaron hacer algo de coordinación de los proyectos pero nunca me subieron el sueldo o me cambiaron el nombre de mi puesto. Ahora, me meto en traducción, que se supone que es para lo que me he estado preparando con tanto esmero, y no sólo consigo que una agencia me diga lo indecible, sino que, cada vez, consigo menos trabajo y menos dinero... ¿Qué será lo siguiente?

En fin, al vida sigue y yo también debo seguir. Tal vez deba seguir en otro sitio, tal vez esto esté pasando para convencerme de que llevo demasiado tiempo aquí y debería volver "a casa", de que ya he perdido demasiado tiempo y que la vida sigue y yo también debo seguir.

Curri

jueves, 1 de enero de 2009

Felicidades para mí ;-)

Otro año pasa para el mundo... y para mí. Me felicito porque creo que me lo merezco. Me paro, miro atrás y observo todo lo que he hecho... Sé que me he dejado muchas cosas por hacer, sé que vine aquí con mucha ilusión, muchas ganas de comerme el mundo y casi diría que lo que me he comido han sido los mocos. Si miro a muchas de las personas que tengo a mi alrededor, personas que conozco del colegio, el instituto, la universidad, el trabajo... No muchos tienen una vida que podría considerarse peor que la mía. Los que no quisieron moverse de sus ciudades, viven acomodados en sus casas, o quizás aún en casa de sus padres. De los que sí se movieron y decidieron desengancharse del nido paternal, han trinfado bastante en lo que hacen, otros han regresado y se han vuelto a acomodar y otros, aún «desatado» de la custodia de los padres, siguen recibiendo ayudas de los mismos, con lo cual lo tienen todo y no tienen que preocuparse de que no tienen dinero para llegar a final de mes. Pero, al fin y al cabo, estoy orgullosa de lo que he conseguido y, sobre todo, de haber conseguido casi todo por mí misma.

Hace ya cuatro años que vine a Londres en busca de una buena vida, un buen trabajo, buen dinero... y no ha sido nada fácil. He conseguido un trabajo justillo, poco dinero y una vida normal. Constantemente he sentido añoranza de mi país, mi familia, mis amigos, del sol (ah, ¡el sol!). También he estado a punto de tirar la toalla muchas veces, irme y dejar este lugar que tantos disgustos parece que me da, y volver a la vida fácil (bueno, creo que ya no será tan fácil como cuando vivía con mi madre). Pero es mi vida y estoy orgullosa de ella. Y así seguiré también durante este 2009, y os invito a todos a que hagáis lo mismo: mirar atrás con orgullo, no con pena o añoranza, porque cuanto más felices seáis ahora, más felices podréis ser en el futuro.

¡Ánimo, y que el 2009 sea mil veces mejor que el 2008!


Y acabo con una frase que me parece perfecta para empezar el año:


«El primer paso para la solución de los problemas es el optimismo. Basta creer que se puede hacer algo para tener ya medio camino hecho y la victoria muy cercana». JOHN BAINES



Besos y abrazos.

Curri

viernes, 19 de diciembre de 2008

Interpretación melancólica

Ayer auguraba otro día aburrido sin mucho que hacer, porque con la crisis dichosa, las empresas evitan costes innecesarios, y apenas hay trabajo de traducción (y, si lo hay, por favor decidme dónde porque yo no lo encuentro). Pero la ley de Murphy es maléfica, y te acecha constantemente, para vigilar un momento de debilidad y poder atacar. Ayer por la mañana, justo cuando estaba en mitad de una traducción, me llamaron para ver si podía ir a un buffete de abogados a realizar una interpretación... esa misma tarde. Al principio me sentí un poco reticente, porque tenía que viajar durante más de una hora para llegar al lugar, y es tiempo suficiente como para que me llegue alguna traducción importante y no pueda aceptarla. Pero ante la insistencia del hombre al otro lado del teléfono, decidí ir y conseguir, al menos, algo de dinero extra.

Llegué al lugar (que estaba a tomar por culo a la derecha) y tuve que esperar. Un poco más tarde, llega una mujer con dos niñas gemelas, preciosas. Era la mujer a la que tenía que hacer la interpretación. Yo no tenía ni idea de lo que iba, porque el hombre de la agencia parecía tan desesperado que ni siquiera se dignó a explicarme el tema. Entré con ella al despacho de la abogada, saludamos, nos sentamos y empezó la cosa. Resulta que la mujer (Alina) era cubana y se había venido a Londres con su marido, quien meses atrás la había maltratado. Estaban én situación de divorcio pero como ella había venido a Reino Unido bajo custodia del marido (es decir, te dan un "visado condicional", a condición de que dependas del marido, es decir, sin trabajo), no tenía trabajo para mantenerse, para comer ni para pagarse un hotel. Así que el asunto estaba en conseguir que el marido pagase el hotel, porque tenía una orden de alejamiento y no podían vivir juntos, pero claro, el marido llevaba sin pagar 6 semanas porque no trabaja por enfermedad. Y la mujer que no paraba de llorar porque no tenía forma de pagarse un sitio donde vivir, ni la comida para sus hijas (tiene tres)... y la verdad es que se me encogía el corazón al ver que, debido a su situación, no tenía papeles para poder trabajar en Reino Unido, pero tampoco los podía conseguir, a pesar de tener una carrera como entrenadora física. Y que ni siquiera, por el bien de sus hijas, ¡¡el gobierno británico podía ofrecerle una casa!!

Me sentí impotente, no solo porque yo no podía hacer nada para ayudarla (¿qué puedo hacer si vivo en un piso enano y apenas estoy ganando dinero para poder pagar mi propio alquiler?), sino porque veía los impedimentos que la política nos añade a la vida, ya de por sí muy dura. Qué triste es ver que se necesiten tantos permisos y papeleos para poder entrar en un país, para poder vivir en un país, para poder pedir trabajo en un país, para poder trabajar en un país, incluso para poder considerado "persona" en un país... Y que, por culpa de eso, haya gente en la situación de Alina que, necesitando y queriendo trabajar, queriendo residir en un país, no pueden porque tienen que esperar no sé cuántos años a que los gobiernos de sus países se pongan de acuerdo en aceptarle la visa. Y, al mismo tiempo, saber que hay holgazanes británicos, viviendo del paro y de las ayudas estatales, que no quieren trabajar porque, ¿para qué, si el estado se lo paga todo?

La verdad es que la vuelta a casa me dio qué pensar. Me quedé en un estado de melancolía, como si flotase en un aire espeso de humedad. De pronto, mi visión de la vida se movió a un punto más abierto, más elevado, desde donde podía ver aún más cómo nos peleamos los unos con los otros, cómo nos dificultamos la vida en vez de ponérnoslo fácil... ¿Por qué tanta barrera política? ¿Por qué no intentamos ayudarnos mutuamente? Hoy por ti, mañana por mí, hoy aquí, mañana allí... Tú vienes a mi país a trabajar, yo voy al tuyo a crear empleo... ¿No sería un mundo mejor? Hay demasiado odio ya como para seguir poniéndonos trabas, pero los políticos parecen no darse cuenta.

Y así vi como mi interior cambiaba, aunque fuese solo un poquito, tocado por la vivencia de ese día, por la impotencia de ver que para la gente que tiene poder, las personas no son nada.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Por fin dio señales de vida...

Llevaba mucho tiempo sin saber de Carles, mi gran amigo de la universidad. Diría que ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que hablé con él. Son cosas que no se apuntan en un diario porque nunca te esperas que alguien que, para ti, era como un hermano, decida un día dejar de hablarte, dejar de comunicarse contigo, desvanecerse, no mediar palabra e ignorar todos y cada uno de los correos y mensajes enviados. Al final, imagino que desistí, aunque siempre quedaba algo de esperanza, ya que seguía preguntando a los amigos comunes si sabían algo de él y que, si lo encontraban, que le dijesen que diese señales de vida.
No es que me hubiese olvidado de él, no. Como ya dije, hay gente que pasa por tu vida y se va sin dejar rastro. Otros, te señalan, te cambian la vida, te hacen evolucionar y dejan una huellita dentro tuyo que te impide que te olvides de ellos. Al igual que algunos de los que conocí durante mi estancia en la universidad, en Vic, Carles es una de estas personas que forman parte de tu personalidad. Lo que sí diría es que me acostumbré a vivir sin su presencia, sin tener que acudir a él a contárselo todo, a compartir experiencias o simplemente decirle que había escuchado su canción preferida en la radio y me había acordado de él. A pesar de sentirme durante tanto tiempo tan sola en Londres, sin amigos a los que realmente pudiese considerar amigos, dejé de insistir porque llevaba ya mucho tiempo hablando con algo que no me devolvía respuesta alguna. A lo mejor dejé de hacerlo porque me convertí en alguien solitario. A lo mejor lo hice porque creí que tenía yo algo de culpa y nunca me lo llegaría a decir. No lo sé y no creo que nunca lo sepa.

El «Reencuentro» ha sido un poco extraño. Al principio fue como un grito de "¡Por fin!". Luego pasó a algo más bien... "La próxima vez que me dejes de hablar, te doy una colleja". Después de disculparse, me explicó que había intentado apartarme por miedo a sufrir, porque realmente había sentido que no podría soportar que me hubiese ido tan lejos (a Londres), y que no sabiendo qué hacer, creyó que lo mejor era cortar todos los lazos que le unían a mí. Pero claro, cuando volví a reaparecer (gracias a Facebook y mi insistencia), se le cayó el mundo encima. Y bueno, las disculpas aceptadas. Creo que en esta vida perdemos a demasiados buenos amigos por tonterías y por miedo a pedir perdón, y yo ya había perdido a demasiada gente.
Pero yo creo que lo que más me hace sentir aliviada de no sentir rencor porque esta persona me ha dejado abandonada durante tanto tiempo es el hecho de haber estado en Londres tanto tiempo, sin nadie que me entienda al 100%, que comparta mis gustos, aficiones, nadie con quién pueda sentirme segura... ¡nadie a quién considerar alma gemela!... Todo lo que aquí he pasado me ha hecho cambiar mi forma de ser. En algunos casos para mal, pero en otros para bien. Hay que aprender a perdonar si la persona se lo merece. El pasado, pasado está, y el rencor destroza el corazón, destroza a la persona, la convierte en alguien mísero. El rencor hace que las personas se queden solas.

En fin, no mucho más que decir. Solo espero que no haya sido en vano y, sobre todo, espero que las amistad vuelva a ser lo que fue en su día. Porque todos necesitamos amigos, pero los buenos amigos no se consiguen cada día.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Murphy's Law... O la ley de Murphy

Como tantas veces, el Sr. Murphy vuelve a tener razón. Aunque esta vez no me puedo quejar de que me haya pasado. El mes pasado fue muy duro, laboralemente hablando. La mayor fuente de ingresos que tenía dejó de existir, y Octubre no es un buen momento para introducirte en agencias de traducción o convencer a gente para que te escoja en pos de otros, por lo que, a pesar de mis insistencias, en la mayoría de las agencias me ignoraban o me decían que ya me enviarían, pero nunca enviaban nada. Y así estoy, enviando una cantidad innumerable de currículums a compañías nuevas, pero pocos son los que dan respuesta alguna. Y es que, entre la crisis y que no es la mejor época del año, me da la sensación de que estoy en la profesión errónea.

Como decía Murphy: "Si algo puede salir mal, saldrá mal". Cuando decidí rechazar la oferta en EA para quedarme en casa haciendo lo que había soñado hacer desde que empecé la carrera sabía que había posibilidades de que la situación en la que estoy ocurriese. Porque, dicho sea, trabajar de forma autónoma no es la forma más segura de saber exactamente cuánto dinero entrará en tu cuenta bancaria cada mes... si es que entra algo. Los riesgos haberlos, hailos, pero tal vez confié demasiado en mí misma como para hacer caso a la vocecita en mi interior. Porque, a ver, sí que es verdad que hay épocas malas, pero si a todo el que decide meterse a traducir de forma autónoma le fuese mal, no quedarían traductores. Así que pensé que a mí no me pasaría. Bendita ilusión. No había caído con que la crisis vendría justo en el momento en el que hay menos movimiento de traducciones, justo en el momento en que Synthesis decidía "prescindir de mis servicios" abogando razones un poco sospechosas, justo en el momento en que más necesitaba el dinero...
Porque, "si algo puede salir mal, saldrá".

Y aquí estoy, adquiriendo una rutina diaria de llamar a todas las puertas posibles, de volver a visitar y recordar que sigo existiendo. Pero parece que ya he llegado demasiado tarde para que me consideren "traductora habitual" y solo pertenezco al grupo de los de "por si los habituales tienen demasiado trabajo, enferman o se mueren"...


Si alguien me hubiese avisado de que iba a encontrarme en una situación así, no habría dicho que no a EA. Me habría quedado con ellos aunque acabase harta de viajar, aunque trabajase como una burra, aunque mi día se limitase a trabajar, regresar a casa y dormir... pero, al menos, tendría un sueldo fijo a final de mes y estaría adquiriendo experiencia en algo que me sirve para el futuro. Es de las pocas veces que me arrepiento de no haber hecho algo y, encima, me tengo que tragar las malas consecuencias.

Y es que Murphy se empeña en recordárnoslo... "Si existe la posibilidad de que varias cosas salgan mal, la que cause más prejuicios será la única que vaya mal".

Curri

domingo, 16 de noviembre de 2008

Atardeceres en Mallorca

Había olvidado lo preciosos que son los atardeceres. Y aún más bonitos en Mallorca. Bueno, más que bonitos, son especiales. Tienen su encanto.

Estando en Londres he visto muchos atardeceres preciosos, pero solo ocurren si tienes la suerte de que sea un día despejado, tal vez con algo de nube, pero despejado, que puedes ver el cielo azul-grisáceo y también algo de luz. Si no, son solo nubosos, tristes y con algo de tenebrosidad.

Y para que veáis a qué me refiero, aquí van unas cuantas imágenes que saqué desde la casa de mi madre:

Estas dos las saqué el 13 de noviembre (2008)
Sí, es el mismo día, aunque no lo parezca. Llevaba todo el día despejado y al final de la tarde, empezaron a llegar las nubes, y coincidió que justo en el momento en que el sol se escondía tras la montaña, se veía lo primero (17:25h) y, una media hora más tarde, lo segundo.




Estas dos son del día siguiente, el 14 de noviembre (17:40h).







Esta la saqué el 16 de noviembre, domingo, que fue un día con el cielo completamente ralo, sin una nube, con un azul precioso que hacía tiempo que no veía. Eran las 6 y poco de la tarde y es la mayor luz que he visto a esta hora en los últimos 3 meses.




Que las disfrutéis. Abrazos.
Curri

jueves, 13 de noviembre de 2008

Mi sobrina Elena






Una de las mejores cosas de las que puedo disfrutar mientras estoy en Mallorca es de mi sobrina Elena, la hija de mi hermano. Tiene año y medio y es más pilla... De momento no habla, solo grita, ríe y corre. Corre mucho. Me gusta, porque está muy bien educada. Sabe si ha hecho algo malo, porque se queda quieta, mira hacia abajo y ni llora ni nada, como si estuviese esperando a que le echases la bronca. Muchos niños tendrían que aprender.

Lo que siempre descubro y me sigue sorprendiendo es que, en general, hacer fotos a niños es bastante duro. No tan duro como aquella vez que hice fotos a los fuegos artificiales, pero se le acerca. El fondo, ambas cosas son muy imprevisibles y, sobre todo, no paran de moverse :) Pero así voy cogiendo práctica para cuando me toque hacer fotos a mis hijos (por favor, ¡que me salgan tranquilitos!).

Bueno, me hacía ilusión contar sobre ella, ya que sólo la veo cada muchos meses y cada vez me parece más guapa y, sobre todo, más personita.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

La hermana pequeña, al rescate

Todo empezó hace unos meses, cuando mi hermano y mi hermana decidieron crear una empresa, llamémoslo ampliación del trabajo que ya hace. Y, como pasa en todas las familias, el miembro menor es el último en enterarse. Lo poco se sé es porque mis padres no saen guardar secretos (si es que alguna vez se llegó a considerar como secreto), pero claro, entre lo que mi hermano les debe contar (poco y mal contado) y lo que ellos me cuentan a mí (aún menos y distorsionado), poco sabía yo de su nueva aventura. Este verano, cuando fuia ver a mi madre, conseguí que mi hermano me dijese el nombre de la empresa (con lo cual, es un gran paso) y ahí quedó la cosa.

Hace dos semanas, me llamó mi hermana, diciéndome que a mi hermano (Toni) le vendría muy bien que le fuese a ayudar porque quería que no sólo de tradujese el sitio web del nuevo negocio, sino que también quería que me encargase de ella, actualizarla, rellenarla de cosas, etc. Y bueno, como me he pasado un mes sin casi hacer traducciones, aburrida y sintiéndome inútil, pues creo que ahora es el mejor momento para hacer algo así. De momento, me había encargado hacer la traducción de todo el texto al catalán y al inglés... sí, esa ha sido mi única fuente de conocimientos sobre a qué se va a dedicar mi hermano de ahora en adelante.

De momento todo va tranquilo: ir a su oficina, mirar la página que han creado y pensar qué cosas faltan... Ya, pero, ¿cómo voy a saber lo que falta si no sé lo que debería haber? Siempre igual, vaya familia de locos. Pero bueno, al menos es ua tarea más o menos fácil: solo tengo que pensar qué es lo que yo pondría en una página web para poder vender un producto (sin especificación del producto, claro). Y bueno, aprovecho para dar publicidad de ello :) www.binot.es

Aprovechando que estoy en Mallorca y que mi hermano trabaja en un parque tecnológico, donde muchas empresas han puesto oficinas, me voy a dedicar a ir de empresa en empresa y ver si puedo convencer a alguien para que me escoja para hacer traducciones de documentos y páginas web. Sí, es cuestión de sacarle partido y jugo a todo lo que se hace. A ver si así consigo tener algún que otro cliente más que me ayuden a superar el mal momento laboral por el que estoy pasando, porque madre mía, voy a llevarlo muy mal como pase otro mes trabajando tan poco.
Espero que haya suerte.

A cuidarse,
Curri

miércoles, 5 de noviembre de 2008

I had a dream... that has come true...

Si Martin Luther King estuviese vivo, tal vez habría podido decir esa frase. Aunque, bueno, si él estuviese vivo, tal vez habría sido él el primer Presidente de raza negra de Estados Unidos (o, mejor dicho, el primer presidente que no es de raza pura blanca). Y es que, por fin, lo que el resto del mundo cree correcto es lo mismo que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses.

Me he despertado esta mañana con la buena noticia de que Barack Obama había ganadp las elecciones (bueno, que había arrasado, decían algunos). Y aunque no viva en EE. UU. me alegro por el mundo. Me alegro por el mundo y por los ciudadanos de EE. UU. que nunca habían tenido la oportunidad de conseguir el cambio, de conseguir alguien que, al menos en aparencia, es menos corrupto que el resto, alguien que tanto se parecía a ese Kennedy que anunciaba el cambio en EE. UU. Y de verdad espero que todo salga como parece, que Barack cumpla su promesa y haga lo que anunció. Y no solo eso, también espero es que el resto del mundo siga el ejemplo: que dejen de mirar a la gente por su exterior y la gente empiece a ver en el interior de la gente. Da igual cuál sea tu raza o si eres hombre o mujer: todo el mundo es capaz de conseguir lo que se merece. Y más aún si eso significa hacer algo por ayudar al mundo.

Me quedé pensando durante un rato, pensando si en España pasaría algo así pronto. Un país que lleva abierto al mundo solo apenas 35 años, en el que la mujer cada vez tiene un papel más importante, en el que, por fin, vemos casi tantas mujeres políticas como hombres... Me pregunto si España conseguirá algo parecido, si el español podrá fijarse solo en lo que un candidato a la presidencia es capaz de hacer, sin darle importancia a si es hombre o mujer o gay o de qué raza es. Me gustaría poder ver que en España se ha acabado el racismo y el machismo, que la gente por fin actúa como personas y no con prejuicios inculcados con tantos años de represión. Porque creo que ya va siendo hora de ese cambio en España, de que desde fuera se nos mire mal porque un grupo de gilipollas creen que es gracioso meterse con un conductor de Fórmula 1, un jugador de fútbol o quién sea, únicamente porque tienen un color de piel diferente al suyo. ¿Será posbile que ese cambio ocurra algún día?

I have a dream... y espero que se haga realidad.