lunes, 26 de mayo de 2008

Sueño soñando...

Algo muy raro. Algo que no debería preocuparme pero que me preocupa por la irrisoriedad de la misma, y porque, cuando menos me lo espero, mi subconsciente se lo pasa pipa mientras duermo.

Soñé esta noche que mi padre le ponía los cuernos a mi madre. Hasta ahí, bueno nada fuera de lo normal (fuera de lo normal, porque, al fin y al cabo, es un sueño), si no fuese porque mis padres llevan separados como 15 años... así que, en realidad eso de "ponerse los cuernos" como que no funcionaría en este caso. Parte de mi estresante sueño era yo intentando convencer a mi madre de lo que mi padre estaba haciendo, mientras mi madre parecía importarle un pito (normal, si total, ya no están juntos). Hasta que por fin, aparezco en el sueño, delante de una puerta tras la cual podía escuchar a mi padre, pasándoselo bomba con dos mujeres. Así que no lo dudo más: entro y me llevo una sorpresa. Mi padre era mi novio. O sea, que al que yo consideraba mi padre en el sueño, tenía la forma física de mi novio. Y ahí estaba, dale que te pego, con una rubia de bote que no conozco y mi madre. ¡MI MADRE! Así que, eso de que le ponía los cuernos, bueno, no acababa de ser cierto. Se lo estaban montando los tres... Así que, la Curri del sueño, le empieza a echar la bronca a la madre-de-Curri del sueño (que, por cierto, tenía el pelo teñío de rojo y aparentaba unos 35-40 años, y no 64 como tiene). Y mi madre, diciéndome que lo sentía pero que no podía evitarlo, y que le gustaba hacerlo así, a tres bandas... y la Curri del sueño que seguía echando broncas, y la Curri real (o sea, yo, la sufridora) que no se podía creer lo que estaba viendo... digo soñando.

Finalmente, tras el segundo sermón al padre fictíceo, me desperté, alterada y encabronada por el tipo de sueño sin sentido que había tenido. Encabronada porque, encima, no tengo a nadie que me lo explique... "Doctor, ¿es muy grave?" "Bueno... no sé qué decirte..."

En fin, estoy despierta y viva y gracias a dios mi madre no tiene el pelo rojo (aunque le quedaba bien) ni 40 años ni mi padre es, bueno... eso, que mi padre no tiene el cuerpo como para tres bandas (vamos, ni una banda yo creo). Qué dura es la vida...

martes, 13 de mayo de 2008

Por fin... hemos ganado...

Después de tres semanas esperando a que nos diesen respuesta, sin que nos dijesen qué pasaría realmente con nuestro empleo, sin que nadie se molestase en siquiera pensar cómo lo estábamos llevando por dentro, como si cambiar el rumbo de tu vida pudiera hacerse de un día para otro.


Hoy por fin nos han reunido y nos han dicho que, al igual que el resto del equipo de testeo, tenemos la posibilidad de irnos voluntariamente a finales de junio, recibiendo nuestra indemnización, en vez de tener que esperar hasta octubre/noviembre como nos habían dicho hace tres semanas. Así que, por fin, son justos con nosotros y nos dan lo que nos merecíamos. Han rechazado cualquier otra clase de incentivos extra que nos pudiesen dar por quedarnos y, a cambio, nos dan la opción de irnos cuando queramos. Pues me parece muy bien y muy justo.

Después de conocer la noticia, le he empezado a dar vueltas a la cabeza, a qué es lo que quiero hacer, qué es lo que debo hacer, qué es lo que podría hacer... Y, a pesar de que tenía las ideas bastante claras sobre lo qué quería hacer, parecía que lo que debía hacer se mezclaba con lo que podría hacer, y el eco resonaba en mi cabeza, confundiéndome aún más de lo que estaba cuando aún no sabía ni qué iba a ser de mí.
¡Cállate! Nada, no me oye. ¡Cállate he dicho! Sigue sin oírme...

Así que, me había llegado el momento de listar las opciones con sus pros y sus contras. Pero, como buena mujer, esto sola no puedo hacerlo, así que tenía que consultarlo con mi compañero Pablito (que vaya dos estamos hechos, con los líos mentales que nos traemos de por medio).
Veamos.
a) Si me quedo en Eidos (que es la opción que menos me apetece) sería con la condición de que me ascendiesen de puesto (con la consecuente subida de sueldo) y me convirtiese en lead. Pero esto me traería bastantes dolores de cabeza, además de tenerme que chupar más horas extras que un tonto sin que nadie me dé ni las gracias. Además, la cantidad de dinero que podría ganar, con un poco de suerte, no se acercaría a lo que podría ganar con mi segunda opción.
b) Quedarme en casa haciendo traducciones. Suena chachi. Me levanto a la hora que quiero, me hago mis traducciones, me duermo mi siesta, me voy a dar un paseo si lo necesito... Yo soy mi jefa y trabajo cuanto quiera (o pueda). Me gusta, suena genial. Además, si consigo que los clientes me envíen muchas cosas, más unas cuantas interpretaciones que pueda hacer, me puedo sacar una pasta. Suena muy bien. Lo malo, que puedo tener menos buena suerte y comerme los mocos porque nadie me envía traducciones (o verme obligada a coger traducciones mal pagadas y currar como una loca y cobrar una mierda)... No suena bien... Veamos la tercera opción (porque siempre hay una tercera opción, ¿no?).
c) Buscar otro curro más bueno, más bonito y mucho más caro (uséase, que me dé mucho más dinero). Bueno, también suena bien, casi mejor que lo de las traducciones, porque significa estabilidad y esas cosas, y así sabría que seguro me entra cierta cantidad de libras al mes, sin agobios ni nada. Sólo tengo que ir a la oficina las horas que me digan, hacer lo que me digan y salir de la oficina cuando me digan, y rechistando lo menos posible... Mmmm, me empieza a gustar un poco menos. Porque lo que es seguro es que el cachondeo que me llevaba en Eidos no lo encontraré. Y aunque necesito (o creo que necesito) comunicarme con la gente mientras trabajo, no sé si podré resisitir trabajar en un sitio aburrido, con gente que no quiere bromear ni siquiera para romper el ambiente tenso y estresado de una oficina... Uy, ¿ves? Ya me gusta menos. Y pa encima, que tampoco es que sea taaaan fácil encontrar un curro de esos tan "buenos, bonitos, caros".

En fin, que estoy hecha un lío. ¡Pablooo! Help me! Ná, que casi le tengo que des-liar a él primero ;-) Hablo con Pablo, y él lo tiene clarísimo: "Curri, ¿para qué coño viniste a Londres? Para trabajar de traductora freelance, ¿no? Pues hala, ya sabes lo que hay que hacer". Dios, hasta suena bien. Si es que... tié razón. Tres años intentando conseguir tener suficientes traducciones como para dedicarme a ello, y ahora que tengo la oportunidad, me acojono. Siempre me pasa igual. Soy una valentorra para dar consejos que luego no me sé aplicar a mí misma. A veces pienso de dónde saqué el coraje para venirme a Londres con una mano detrás y una delante, así, con un par, sin casa ni curro ni nada...

Bueno, habrá que consultarlo con la almohada.
Buenas noches.
Curri

jueves, 1 de mayo de 2008

Decidido. Seré traductora.

Por fin nos dejan irnos en julio, y aún no he recibido ofertas de ningún trabajo que me convenza. O no me pagan bien o se supone que tengo que hacer algo que no me llena como persona. Así que... Lo mejor será que me quede en casa traduciendo. No es la opción más estable pero sí que es la que más me satisface, de momento. Y también la que más ilusión me hace.


Vale, ya lo tenía en mente durante todos estos meses, que si no encuentro nada, me meto a traductora. Pero también tenía en mente que algún alma caritativa del mundo de los videojuegos me daría una oportunidad. Pero las almas caritativas no existen, ilusa de mí, y nadie me ha dado la oportunidad que quería. Así que, lo mejor es dejar de pensar en otras cosas y en esperanzas que parecen algo inútiles, y emepzar a pensar que el 1 de julio empieza mi futuro como traductora a tiempo completo.


Imagino que lo que me ha acabado de convencer es conseguir tener bastantes empresas contactadas y esperemos que me vayan dando trabajo con frecuencia. La última fue Synthesis, una empresa a la que mi empresa (bueno, con la que aún estoy trabajando pero que ya no trabajaré en julio) solía pagar para hacer traducciones. Aún tengo que hacer la prueba, pero al menos tengo el contacto y la posibilidad. Además, las otras empresas con las que he ido haciendo traducciones últimamente. Bueno, si lo prometido se hace cierto, y si, como decía mi amiga Núria, consigo tenir la flor al cul (tener una flor en el culo, es decir, tener suerte) voy a tener exceso de trabajo. ¡Tendré que buscarme asociados, o estudiantes de traducción para que hagan prácticas...!
Bueno... ya me estoy pasando. Curri, ¡baja de las nubes!

Ahora solo nos falta saber si nos dejarán marcharnos a finales de junio, y con el dinero, o no. Porque el dinero me vendría de perlas, por si acaso no consigo suficientes traducciones... Pero claro, el dinero trae peleas, y seguro que los de Eidos pelearán por quedarse nuestras indemnizaciones... En fin, pronto nos dirán cosas.

Ahí está, sólo a 2 mese, lo veo cerca, casi lo puedo tocar... No puedo esperar...

viernes, 25 de abril de 2008

No pué ser...

Increíble. Después de dos meses pensando qué hacer con nuestras vidas, qué es lo que deberíamos hacer ahora que en Julio ya no tendremos trabajo, hablando con familias y amigos buscando consolación... nos vienen y nos dicen que las cosas han cambiado. Hoy uno de los jefazos bajó a donde estamos enclaustrados y nos reunió a los sobrantes del departamento de Localización y nos dijo que las cosas han cambiado y que nuestros puestos aún son necesarios y que, si queremos la indemnización, tenemos que quedarnos hasta Octubre (y no hasta finales de junio como nos habían dicho hace dos meses y medio). Pero tendrán morro. Y encima, nos dice que "Os hacemos un favor dándoos 4 meses más de trabajo". ¡Y una mierda! Con lo chungo que es encontrar curro aquí en Noviembre, que ya las empresas han cerrado el cupo de plantilla y nadie busca nada. Y eso no es todo. Encima, a diferencia del resto del equipo (los que llamamos "los ingleses" o "functionality") nos dicen que si nos vamos en junio (como estaba previsto al principio) no nos pagan nada. Pero... (niños, tapaos los oídos) ¡¡Qué hijos de puta!!

Total, que el que nos lo dijo (se llama Scott, por si a alguien le importa) se encontró con 4 Latinos enfurecidos (habiá otro más pero a él no le importaba mucho) por habernos engañado y luego chantajeado. Vale, ellos aún están dentro de la ley, pero no puedes marear así a la gente. Decirles a finales de febrero qeu se van a la puta calle y luego decirles: "Ah, no, me equivoqué, aún te necesito". Típica falsedad inglesa. Y encima quieren que estemos contentos porque tenemos 4 meses más de curro (en este infierno de sitio).
Le intentamos explicar que la única forma por la que nos quedaríamos hasta octubre sería con ciertas condiciones. Y nos comentó que intentaría buscar más alicientes para que nos quedemos. Pero estábamos demasiado mosqueados para callar, pero sabíamos que no era el momento de decirle las cosas como se las diríamos a un español o a un italiano (aunque a Willy se le notaba el enfado).

Al final nos prometió que quedaría con nosotros la semana que viene, y que esperaba conseguir algo mejor para nosotros. Quién sabe si cumplirá su promesa.

martes, 15 de abril de 2008

No sé qué me pasa...

El fin de semana ha sido un poco raro. Es como si una enfermedad extraña me hubiese abordado y no me dejase pensar coherentemente. O, mejor dicho, no me dejase sentir coherentemente.

Todo empezó el viernes. Me pedí la tarde libre para ir a dos entrevistas en SONY (ya que estaba...), así quedé con Yukiko para comer. Estuvimos como hora y pico hablando de nuestras cosas y de nuestros respectivos. Acabé las entrevistas y quedé con Derren para tomar algo con los de su curro. Y mientras estaba allí, escuchando las conversaciones y observando las intervenciones de cada uno, empecé a sentir una especie de "¿Qué coño hago yo aquí?". La incoherencia continuó de camino a casa. Él estuvo muy hablador (extraño en él, a menos que esté muy relajado o haya bebido algo) y mientras iba hablando, me daba cuenta que le miraba a la cara y mi mente seguí pensando: ¿Qué coño hago yo aquí?". Era como si estuviese hablando con un amigo, con un familiar, pero no con mi pareja. Era como si a mi subconsciente ni siquiera le hiciese gracia las bromas que explicaba. Era como si alguien que me odia mucho me hubiese poseído para hacerme sentir eso sobre mi pareja. ¡Dios, qué horror!

Es anoche no dormí muy bien, que digamos. Me desperté yo creo que cada 15 minutos, hasta que me cansé de despertarme y conseguí dormir durante dos horas seguidas. Me levanté con la sensación de que tenía demasiadas cosas que hacer (y, de hecho, tenía que hacer el p*** trabajo final del Módulo 1 de mi máster, que no era moco de pavo, y que me tenía hasta las pelotas). Fui al salón y volví a sentir como ese diablo en mí me poseía y me hacía sentir algo así como repelencia al ver a mi pareja en ropa interior y con cara de dormido. Esa imagen que siempre me producía ternura, ahora la encontraba algo repulsiva. "No pué ser...", me decía a mí misma.

Intenté no darle importancia, pero la molestia seguía allí. Su usual "Are you ok?" me sacaba de quicio (vale, siempre me ha sacado de quicio, sobre todo cuando lo pregunta cada vez que le miro a la cara, pero esta vez era... demasiado quicioso). Y, como tenía cosas que hacer, preferí distanciarme un poco y concentrarme en el trabajo del máster... y puede que también esperase a ver si, por una de esas casualidades de la vida, se daba cuenta y me decía algo. De esa forma, sería más fácil para mí hablarle de mi "enfermedad" y ver si juntos encontramos una cura. Pero en todo el fin de semana no dijo ni mu. Observé un par de veces por el rabillo del ojo que me miraba curioso, como si sospechase algo, pero no decía nada.
El domingo por la tarde, me sentía un poco mejor. Tal vez es porque había avanzado mucho en mi trabajo del máster y me sentía un poco aliviada, pero él parecía empezar a contagiarse por su propia "enfermedad" de ensimismamiento (la suele pillar cada pocas semanas), así que, pensé que lo mejor sería irse a dormir y, como decía mi abuela, "mañana Dios dirá". Esa noche, cuando nos metimos en la cama, noté que me abrazaba de una forma especial, como si supiese que, con ese abrazo, mi enfermedad se curaría, y contestó a mi usual "te quiero" con un "te quiero, amor" que no había escuchado muchas veces. Y, entre pensamientos, me quedé dormida.

Al día siguiente, me levanté con la sensación de que esta semana sería distinta. Aunque estaba cansada, bastante falta de energía. Después de la ducha, volví a la habitación a despertar a la otra persona utilitaria del baño y, milagrosamente, su cara de dormido me volvió a despertar el sentimiento de ternura que había perdido. Fue entonces cuando descrubrí que, seguramente, me sentía tan cansada porque mi cuerpo, animado por el tierno abrazo de la noche anterior, había luchado en contra de la enfermedad; había acabado con ella. Decidí no tirar cohetes, por si la enfermedad me pillaba en la retaguardia y decidía volver a mí. Sería un día largo de trabajo, así que estaba más o menos convencida que, si tras el atónito aburrimiento del día, seguía sintiendo la llama ardiente al regresar a casa, significaría que estaba finalmente curada.

Y, para mi sorpresa, él llegó a casa con un ramo de tulipanes (por fin no eran solo rosas). Debió notar mi espeluznante cara de asombro porque, cuando le pregunté que por qué lo había hecho (quién sabe, a lo mejor le sonsacaría algo romántico del palo: "he estado fijándome todo el fin de semana y te he visto triste, cariño", o algo así) intentó chapurrear una frase en español que casi provoca el efecto ditinto al que él quería: "Para... mi novia po' que es muy guapa".
Sí, estaba curada. Totalmente. Me hizo gracia, me enterneció, me dieron ganas de comérmelo a besos.
Aunque mi Curri-diabla interior seguía gritándome: "Si es que, qué bien lo saben hacer los hombres cuando quieren, ¡los muy joíos! ¡No te fíes!"

viernes, 29 de febrero de 2008

Me voy al paro

Lo veíamos venir. Bueno, no lo veíamos venir así exactamente, pero sabíamos que algo chungo estaba pasando. Después de que los dos mandamás de la empresa presentasen su dimisión, sabíamos que volvería a pasar lo mismo que hace tres años, cuando me uní a Eidos.

Y así nos lo han dicho. Reestructuración de la empresa y eliminación de (al menos) 200± puestos de trabajo (reducción de empleados de 1000 y pico a 800 y pocos). Sobre todo con la brillante idea de trasladar el grupo de Producción (es decir, testeo y productores) a Montréal (Canadá). ¿Lo qué? Pues eso. Ahora los nativos franceses, italianos, alemanes, españoles, tendrán que cruzar el atlántico para poder trabajar testeando juegos. Y, lo mejor de todo, los pobres canadienses tendrán que recibir clases particulares de "teoría del fútbol", ya que por esas tierras no son muy conocedores de este deporte tan común a este lado del atlántico (por no decir, lo famosísimo que es también al sur de ese mismo continente).

Y me ha llegado la hora, pues, de centrar mis energías en econtrar algo mejor. Tal vez sea esta mi oportunidad de que las agencias, como conocen la situación actual, por fin escucharán mis plegarias y me ofrecerán ese trabajo extraordinario y tan bien pagado que está esperándome a la vuelta de la esquina. O tal vez haya llegado el momento de dedicarme a hacer traducciones freelance, que para algo es el motivo que me trajo a estas tierras.

Sea lo que fuere, es a su vez una gran putada y un gran alivio. Estoy relajada. He aprovechado el momento de... llamémoslo ira racionalizada, para enviar más currículums, o más bien, para continuar enviando currículums a las millones de agencias con las que ya había contactado, y también a amigos que tengo en otras empresas para que estén alerta de lo que pudiera surgir para mí. A ver qué pasa.

domingo, 6 de enero de 2008

Máster en Traducción Audiovisual

Suena bien, ¿eh? Pues es lo que he decidido ponerme a hacer ahora.

Después de tres años aquí siento como si el cerebro se hubiese apalancado y decidiese que no quiere trabajar más, que está muy a gustito ahí, calentito, sin que nadie le moleste, que se está haciendo viejo y que le dé a otro las tareas de pensar...

Así que, le he pedido un préstamo a mi padre (3500 eurillos, ¿cómo suena eso?) y me pongo a hacer un máster por internet sobre más de traducción. En principio hay una parte que es de videojuegos, así que supongo que para mí será coser y cantar. Pero también hay una parte de traducción multimedia, que nunca he hecho (o, por lo menos, que yo sepa), además del doblaje y los subtítulos, que necesito otro repasón si quiero acabar en ese mundo. Además, es una forma de "oficializar" lo que he aprendido en estos tres años de videojuegos.

Empieza la semana que viene, a ver si me da tiempo a enviar los papeles y demás y puedo empezar.

viernes, 26 de noviembre de 2004

La p*** cuenta corriente

La verdad es que no me ha pasado mucho esta semana. Trabajo y poco más así que sea interesante.

Llevo más de un mes, yendo de banco en banco e intentando abrir una cuenta y no puedo. La razón: necesito una prueba de domicilio y una prueba de identidad. La prueba de identidad está bien, porque con el pasaporte me vale. Pero la de domicilio, necesito una factura a mi nombre con la dirección en la que vivo. Pero claro, yo solo alquilo una habitación, no tengo ninguna factura a mi nombre, y no creo que pueda poner a mi nombre la electricidad de mi casera, porque, al fin y al cabo, la casa es suya. Así que, así estoy, dando vueltas como una boba. Les pedí si valía una factura de recepción de un paquete (al fina y al cabo, tiene mi nombre y la dirección en la que estoy), pero me dijeron que no, que tenía que ser una factura. Pero lo jodido de este país es que, para tener una factura necesitas... UNA CUENTA CORRIENTE. ¡Genial!, ¿verdad? Pues sí, la lógica no sé dónde la tendrán pero mucha no es. Intenté mirar a ver si, haciéndome un contrato de móvil, con mi dirección y esas cosas, me servía. pero tampoco. Porque para abrirte un contrato con el móvil necesitas... UNA CUENTA CORRIENTE. Bueno, sigamos intentándolo. Podría conseguir una prueba de domicilio si consigo el National Insurance Number (es decir, el número de Seguridad Social, por el que el gobierno te cobra los impuestos, o CIF). Pero para tener uno, necesitas tener un trabajo con contrato (cosa que no tengo), y lo primero que te piden cuando vas a una entrevista de trabajo es si tienes... UNA CUENTA CORRIENTE.

Así que esto es el puto pez que se muerde la cola (el muy idiota). Para ver si podíamos aprovecharnos de que hay una Banca March aquí en Londres, mi hermana intentó contactar con la sucursal, para ver si, yendo ahí y por ser hermana de empleada del banco y, además, tener una cuenta ya abierta (bueno, tengo tres), me pueden abrir una cuenta en Londres y, de ahí, ya todo va bien. Así que fui a ver al "contacto" para hablar. Me dijo que, seguramente, no habría problema, pero que aún así le tendría que llevar algo en donde pusiese la dirección donde vivo. Bueno, le dije que estaba esperando un paquete desde España y que le podría entregar el comprobante como prueba. "Me vale", dijo. Y me empezó a abrir la cuenta y dejamos pendiente que me acercase otro día para darle el comprobante como prueba. Le di las gracias y me fui.

Había conseguido contactar con Raúl, el vecino de toda la vida donde vivía mi madre antes de mudarse y quedé con él para charlar un rato, así que fui justo después de lo del banco. Me dijo que trabajaba en el Café Nero, y ahora estaba de gerente de la tienda... Y digo yo, ¿y por qué no encuentro yo curros así? La verdad es que estaba... muy cambiado. Vale, que han pasado muchos años y la última vez que lo ví, tendría como 14 años, y lloraba por todo (sobre todo, porque le hacíamos fastidiar) pero esque ahora... ¡si tiene hasta voz de hombre y todo! Me quedé muy sorprendida, la verdad. Los ojos los tiene tan azules como siempre, pero el resto... el pelillo ese rubillo que tenía... ná; ahora negro, negro como er xoxo de la Mari. Y luego, bueno, alto (tampoco enorme) y eso sí, tiene una sonrisa de cultivador. Ya le veo yo, a sus 19 años en la universidad... todas las niñas esas de papá, loquitas las debía tener, jejeje. En fin, a lo que iba. Pues estuvmos hablando. Me dijo que ya estaba harto de eso, que llevaba 3 años y como no podía conseguir curro de algo que le supusiese el comienzo de su carrera, o algo sobr elo suyo (hizo piloto), pues que seguramente se volvería para España. Me contó que tenía novia (curiosamente una antigua compañera de su clase, a la que no había visto en años, y que se la encontró en Londres de nuevo) y que era el mejor guardián de su hermana, que al parecer está hecha un florero de guapa que está. Y no mucho más. Él tenía que volver al trabajo así que me fui para casa.

Al final, después de tanto rollo, decidí que no me quedaba las Navidades en Londres ni de coña. Y me fui a la biblioteca a ver si podía conseguir billete para Canarias, para ir a ver a mi hermana Amaya. Mi hermana está embarazada (y mucho) y sale de cuentas por el 18-25 de diciembre. Y la nena que nacerá será mi ahijada. Desde que tenía poco más de 10 años, siempre le decía a mi hermana: "Amaya, cuando seas mayor y tengas hijos, quiero que tengas una niña con el pelo rizado como el tuyo". Y así, una y otra vez. Amaya ya tiene un hijo, Álex, que tiene 2 años y medio (y el pelo tan liso que se le queda así tieso pa' arriba). Así que, como el primero no pudo ser, me dijo mi hermana que nos esperábamos al segundo, por si acaso era una niña. Y que si salía niña, yo sería la madrina. Y que si salía niño, yo sería la madrina de todas formas porque no pensaba tener más. Así que, de momento, es una niña. Ahora habrá que esperar a ver cómo tiene el pelo ;-P
Así que, me puse a buscar billete. Y encontré uno por 125 libras (unos 160 euros) para irme a Canarias, casi un mes (vamos, las mejores vacaciones que puedo hacer... y me las merezco, porque con el restaurante, estoy demacradísima). Me voy el 16 de diciembre y espero de verdad que la niña me espere, para que la pueda ver nacer. Oh, eso sí que será precioso. O, al menos, verla con pocos minutos después de haber nacido. Qué ganas tengo...

lunes, 22 de noviembre de 2004

Vaya paliza...

Pues sí, una paliza de semana. Entre currar, buscar (y encontrar) piso y trasladarme me siento como si tuviese 10 años más. Ah, bueno, y fiesta incluída, Tot s'ha de dir!

El encuentro con Núria el domingo fue genial. Me dio un montón de energía para seguir luchando. Hacía tanto que no nos veíamos que, bueno, yo la recordaba muuucho más alta (claro, yo tendría 10 años y ella, pues 17... no va a ser más alta, ¡no te jode! :)). Me estuvo dando consejos, truquitos, ánimos y demás para no deprimirme. Según me dice, tuvo mucha suerte de encontrar el curro que encontró (algo así como funcionaria del gobierno, hala). Joder qué envidia me da. Pero se estuvo un montón de tiempo sin curro, porque primero tuvo que hacer unas oposiciones y luego tardó en recibir la respuesta, y se agobiaba mucho, así que entiende cómo lo que estoy pasando. Desde que llegó hasta que empezó a currar, se tiró como 9 meses simplemente paseando y visitando Londres. Anda que no me gustaría a mí poder hacer eso. Pero ella ya tenía dinero ahorrado de antes, cosa que yo no tengo. En fin, que después de un mes escuchando solo inglés y enfrentándome a la cruda realidad de la cultura inglesa se hizo agradable poder hablar con ella. Y ahora, a ver si podemos quedar más a menudo. Dice que me quiere llevar un día de compras por las tiendas pijas y esas cosas. Bueno, de compras no; solo mirar. Así que habrá que ver cuánto podemos llegar a mirar sin que nos cobren ^_^

Fui a mirar esa habitación que me ofrecía la vecina de Elana y Joe, y no era una gran maravilla y hacía bastante frío... Pero por lo menos me ahorro £15 a la semana... que vale, no es mucho, pero es prácticamente con lo que como, porque el restaurante aún no da pa mucho. Pero... no sé, no estoy segura; no sé si cambiarme a la casa de los vecinos de Joe y Elana porque, pa tener una habitacion fría... Con lo poco que me gusta a mí el frío... :'(

El martes era el cumpleaños de Valerio, uno de los chicos del restaurante, y después de cenar nos fuimos a su piso. La que había ahí montada. Gente bebiendo, con la música a toda pastilla, ventanas abiertas, porros rulando constantemente... No, si los vicios me siguen vaya donde vaya :-D Así que, bueno, mi primera fiesta casera... Y no iba a perder la oportunidad. Total, no trabajaba al día siguiente hasta por la tarde y Valerio se iba para Italia en pocas horas (solo a pasar unos días).
Al final se me hizo tan tarde, que llegó la hora de acompañar a Valerio para que cogiese el bus al aeropuerto, porque era demasiado pronto para pillar el tren. Así que, le cogimos como pudimos, porque el tío iba bastante pasado y entre unos cuantos nos lo llevamos hasta el bus. Durante todo el camino tuve oportunida de hablar con la chica cubana, que vivía en Suiza, y que decía que quería irse a casa porque esto de trabajar (de au-pair) no era para ella. Claro era una niña de papá (y, bueno, al menos lo reconocía) que su padre la había mandado a Londres para que aprendiera inglés y que aprendiera un poco sobre la vida, porque su madre la tenía demasiado mimada. Pero se ve que se vuelve ya... La verdad es que a veces la gente así dan un poco de... envidia cochina. Yo me tengo qeu venir aquí, con lo puesto, sin curro y sin nada. Y ella que puede permirse que sus padres le paguen un piso para ella sola y que, yo qué sé, la enchufen en un buen curro, va y no quiere aprovechar la oportunidad. Y también tiene razón: ¿para qué amargarte la vida si te lo dan todo hecho? Es cuestión de prioridades.
Pues al final llegamos al centro de Londres. Nos paramos un poco antes porque había que llegar a Victoria y el bus se paraba en Trafalgar Square (Valerio se había quedado sobado en el bus, y fue un coñazo despertarlo). Nos dejó en Westminster, y de ahí, fuimos caminando hasta Victoria (lo más jodido es que nadie tenía ni idea de por dónde coños paraba Victoria. Caminamos, preguntamos y al final llegamos. Y el autobús hacia Stansted había salido ya y creo que si cogía el otro, llegaba tarde. Al final paramos un taxi y le pedimos que cuánto para ir a Stansted. 60 libras (ñññoooss!!! ¿60 libras? ¡¡Pero si eso me cuesta a mí ir y volver de punta a punta de Mallorca!!). En fin. Lo metimos en un taxi (mini-cab, para ser más exactos) y lo mandamos para el aeropuerto. Y nos tocaba volver en bus, porque aún era pronto para el metro. Así que, entre tontería y tontería, llegué a casa a las 6 de la mañana. ¡Y por una vez no había estado de juerga bailando hasta las 5:30! :)

El miércoles fue un día horrible en el curro. Muy estresante, todo parecía que me salía mal, la chica bosnia hablándome fatal (menos mal que los otros me decían que pasase de ella). Y pa encima, el tío ese que conocí por casualidad en Tooting (James) me ha llamado hoy para quedar mañana. ¿Qué querrá? A ver, estaba mirando yo anuncios de pisos en una tienda, y sale este tío de un portal, me ve mirando anuncios y me pide que si busco piso. Pues sí, claro. Y me dice que él conoce una casa en la que puedo ir que la habitación está muy bien y tal y pascual. Pues muy agradecida por la ayuda. Me dio el teléfono de su amigo, pero vamos, ya está. Pues ahora, que quiere quedar conmigo. Bueno, vale. Así que quedé con él el jueves. Y bueno, el chaval parece majo, y me estuvo diciendo que podría buscar trabajo como asistente en el hospital, que ayudan mucho a la gente y tal (si pero los papeles que me dio decían que tenía que tener número de la seguridad social, y eso no lo tengo, porque no tengo contrato, así que...). Bueno, al final me dijo que me llamaría otro día (en fin).

El resto de la semana transcurrió entre currar, intentar descansar y volver a empaquetar las cosas para trasladarme el domingo. Joe me ayudó con el coche, aunque no tenía mucha cosa. Luego me quedé a cenar en su casa y me fui a dormir porque había tenido una semana horrible.

Y me estoy planteando irme en Navidades a Canarias. Mi hermana seguramente tenga a la niña por entonces, y a decir verdad, el curro en el restaurante no es el curro de mi vida, y no me quiero pasar las navidades aquí sola, y encima perdiéndome el nacimiento de mi sobrina/ahijada. Lo único malo va a ser cómo decirle al dueño que me las piro (vampiro!). Porque no es que aquí te paguen extra si trabajas el día de Navidad o de Nochebuena. No. Te pagan lo mismo y, hala, andando que es gerundio. Y no me hace gracia perderme el acontecimiento del año por 25 libras, la verdad. A ver si saco fuerzas de algún sitio y se lo digo. ¿Tendré de verdad miedo al rechazo? No sé; habrá que verlo.

domingo, 14 de noviembre de 2004

A la tercera no; a la cuarta.

La última entrevista que tuve fue el lunes siguiente (8), en un restaurante italiano (La Nonna, oséase, la abuela) y cuando llegué (después de que el chico de la agencia hubiese llamado para concretar la cita) me dijeron que el mánager no estaba y que le diera el teléfono para que me llamase el mánager en cuanto llegase, ver cuándo podía empezar. Así que pensé: otro pa la lista de los "Ya te llamaré". Bueno, eso no es problema porque ya me estoy empezando a acostumbrar, y mejor no tomarse todo demasiado a pecho y tirar pa'lante.

Ni corta ni perezosa, y como la vida son cuatro días y tres está lloviendo (aquí sí), me largué ese mismo lunes de juerga con dos camareros que conocí en el restaurante español en Putney. Sí, lo sé, es lunes... ¿Y qué? Esto es ciudad universitaria y aquí los universitarios salen cada día, ¡¡¡jajaja!!! De todas formas, me lo merecía, porque en un mes que llevo aquí aún no había pisado un "club" y eso aquí, en Londres... ¡¡Es pecado!!
Pues fuimos a un bar australiano (Walkabout) en el que las bebidas costaban £1. Eso sí, solo cervecitas de las baratas y combinados tipo "Breezer", que aquí se consumen mucho... nada de cubatas. Esos te los cobran y encima nada de vaso de tubo, no... un vaso de los de agua con más hielos que en el Mc Donalds. Pues yo toda emocionada, reviviendo los momentos universitarios que dejé atrás... y a las 3 de la mañana empieza a sonar una campana (teniendo en cuenta que, entre transbordos y demás, llegamos a las 12:30 de la noche... se me había hecho demasiado corto). Hala, que cierran. Esto no es como España, no, pero bueno, me supo a bien. Y, por supuesto, hay que repetirlo (y animo a todos los que vengan por aquí a que lo hagan porque es muy diferente a lo que estamos acostumbrados). Lo mejor era que no había nada de Bisbal ni OT ni "cutre-música" que se escucha siempre en España.

Bueno, sigamos con las responsabilidades laborales. Como aún no tenía trabajo (o eso pensaba), volví a la agencia el miércoles (9 de nov.) por la mañana y, mientras estaba esperando a que me diesen el sobrecito con la recomendación (sí, sí, la agencia será un poco cutre, ¡¡pero te envían a las entrevistas con recomendación y todo!!), va y suena el teléfono... Yo ya creía que era por lo del piso. Pero no. Era el mánager de "la Nonna", que si podía ir a verlo para hacer la entrevista. Bueno, pos vamos. En esto, el chico de la agencia ya me estaba mandando pa otro trabajo, y le dije que si primero podía ir a este. Si. ¡¡Pues p'alla voy!! Fui, me explicó cómo iba todo, pero no me acababa de convencer el sueldo (al principio todos se aprovechan de que debes tener cara de medio lelo cuando te hablan que te dan mierdecillas). Así que, llame de nuevo a la agencia, y le dije que si podía ir a la otra entrevista, porque no me convencia el dinero que me pagaban en este restaurante (y mas aún ahora que ando justa de pelas). Me dio la dirección y fui. Este restaurante era un poco más rollo "EL PADRINO". En serio, era así como oscuro y el tío me hablaba en italiano y que "tenemos suficiente gente pero te haremos una prueba y te pagaremos 15 libras y trabajas de 4 a 11 o 12..." ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡15 libras por 7-8 horas de trabajo!!!!!!!!!!! Pero, ¿¿qué es esto?? ¿¿Una competición para ver quién paga el sueldo más miserable??

Así que, aquel miércoles fui a dos entrevistas y por la noche sopesé y decidí. Al final me quedé con "La Nonna", pasando platos de la cocina a las mesas. Sólo me pagan £25 por 6-7 horas de trabajo (¡¡MENOS QUE EN ESPAÑA!!) pero bueno, al menos me dará para pagar el alquiler. Aunque sea me cambio de casa (he encontrado una habitacion bastante maja por 55 libras, en la casa de al lado de Elana y Joe), pero bueno, tengo que pensármelo... aunque no tengo mucho tiempo. Lo haré durante el trabajo, que trabajando en un restaurante tienes mucho tiempo para darle vueltas a la cabeza.

El curro está un poco lejos de casa (tengo que coger dos buses), pero como empiezo por la tarde, a las 6, no da pereza estarte un buen rato paseando en autobus. La única putada es cuando acabo por la noche, porque sólo hay buses nocturnos que pasan cada media hora... o cuando les viene en gana. El sitio está muy bien; imagínate: restaurante italiano... y tooooodos son italianos menos yo, una camarera bosnia, un pinche brasileño y el mánager que es "half-half" ítalo-británico. Con lo cual, tooodo es fiesta y diversión. Se pasan toda la noche con los clientes, que si "Excusa, bella", "MAMMA MIA!!" "PREGO" "BELLA" ... bla, bla, bla... ¡¡¡A grito pelao!!! Yo pensaba que los españoles estábamos un poco chiflados, pero esque estos... JAJAJA. Ayer, había un cumpleaños y uno de los camareros va, coge la guitarra y empieza a cantar el "HAPPY BIRTHDAY"... fue como un parón. De pronto todos los camareros se paran, nos ponemos todos alrededor de la mesa... y hala, ¡¡a cantar!! Que si la tartita que si LA-LA-LA. Genial, la verdad es que me gustó mucho. Al menos me siento cómoda porque todos se ayudan unos a otros y no hay malos rollos. Se pasan toda la noche preguntándome "How are you?" (¿Qué tal?). Vamos, que con la poca proporción de mujeres que hay, si no encuentro novio ahora, ¡¡¡¡no lo encuentro nunca!!!! JAJAJA (en serio, creo que hay como 12 empleados, y sólo dos chicas... y encima la otra se casa la semana que viene...

Y, bueno, el trabajo, bien, aunque cansado. El jueves tuvimos dos mesas que estuvieron dos horas sentados sin hacer nada (mas que tomar cafe y cafe) y al final, a la 1 y poco (sí, de la mañana, de la mañana) me dijeron que me fuese a casa. Y como aquí en Londres los transportes van como van, entre coger un bus y otro, llegué a las 2 a casa. Los compañeros me dijeron que nunca había pasado, que siempre los jueves se van a las 23:30h... ¡Eso es porque aún no estaba yo trabajando, y los clientes salían espantados! No si tal y como llevo el mesecito, voy repartiendo mis energías por todos los sitios... Pero aún así, necesito dormir un montón porque acabo hecha polvo. Hoy he dormido hasta las 11 de la mañana y ni me he enterao de que los del piso salían de casa. ¡Estaba realmente reventada!
Ayer me pagaron mi primer sueldo... 75 libras. No es demasiado, pero al menos puedo pagar la habitación, y aún tener algo de sobras.

Y hoy por fin he quedado con Núria, la amiga de mi hermana, que lleva aquí un montón de tiempo, a ver si me explica truquitos y cosas para sobrevivir en esta selva. ¡Mañana más!