martes, 28 de abril de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
Gok Wan... otra vez
martes, 10 de marzo de 2009
La muerte de la televisión
¿Por qué encontramos tan importante algo que, en el fondo, es tan insignificativo? Pasaron las horas y notaba que echaba de menos ese aparato. Y no porque quisiera ver la llamada "telebasura". Simplemente quería escuchar las noticias, tener a alguien, ahí al lado, mientras trabajo, contándome qué pasa en el mundo y si ya ha llegado el fin del mismo o no. Y me faltaba eso. Me faltaba tanto que fui a comer a la habitación para poder ver las noticias en la televisión pequeña que tenemos allí. Aún peor fue por la tarde, cuando Derren llegó y vio que, efectivamente, la tele no se volvería a encender. Nos pusimos a mirar televisiones por internet para ver si podíamos ir a buscar alguna a la tienda de al lado... Pero no tuvimos suerte, todas eran para entregar en casa en un periodo mayor de tres días. Así que la noche se ha hecho un poco extraña, hablando lo mismo que hablábamos antes pero haciendo cosas cada uno en su ordenador. Eso sí, tenía mi música puesta cosa que hacía mucho que no teníamos estando los dos en casa (solo la ponemos de vez en cuando, cuando nos preparamos para salir o ir a casa de alguien). Yo supongo que mepodría acostumbrar a no tenerla, aunque sí que la echaría de menos para las noticias y ver películas.
¿Por que tanta necesidad de ese aparato? ¿Por qué es tan fácil acostumbrarse a tenerla pero tan difícil pasar sin ella? ¿Está ya la sociedad y el entretenimiento no-digital en el momento de tener una enfermedad crónica de la que no se salvarán? ¿Será que ya no sabemos divertirnos si no tenemos electricidad que haga funcionar los aparatos electrónicos que nos entretienen? Si llevamos apenas 60 años con ella en nuestras casas, ¿qué pasará dentro de otros 60 años? ¿Estaremos tan robotizados que llevaremos la televisión incorporada en nuestros cerebros? Si es así, ¿cómo se lo montarán los padres para castigar a los hijos sin ver la televisión?
Al fin y al cabo, todos nos quejamos de las porquerías que ponen en televisión, que la cantidad de anuncios que nos hacen tragar y de que, las pocas películas que ponen, son malas o ya las has visto. Pero seguimos quedándonos embobados antes la tele boba, muchos sin pestañear casi, absorbiendo la información masticada que emiten para nuestra alimentación imaginativa.
El caso es que no pudimos aguantar y ya hemos pedido una televisión, una nueva, como la que llevamos un año diciendo que compraríamos pero que no comprábamos porque intentábamos aguantar porque la televisión parecía aguantar. Y, si soy sincera, me hace mucha ilusión, porque es la primera cosa así grande y cara que me compro con el dinero del sudor de mi frente. Bueno, la segunda, que la primera fue el objetivo de la cámara, aunque fue más gracias a haber tomado la buena decisión de dejar Eidos. Es como el día de reyes, que sabes que algún regalo bueno te cae, pero no sabes exactamente cómo es o cuál de todos los regalos de la lista te traerán... Pues eso. No sé lo grande y plana que será mi nueva televisión, ni si se verá bien o no :)
Ya os contaré. Hasta pronto.
Curri
¡Hagan sus apuestas!
El sistema es simple: con el teletexto activado, entras en la página del juego, apuestas por ciertos números y llamas por teléfono para realizar la apuesta. Lo bueno es que te dan un documento planificándote la forma de realizar el testeo (o pruebas), así puedes seguirlo y te aseguras de que no te dejas nada, con lo cual, pues mejor, menos para pensar. Pero, antes de empezar a realizar apuestas, necesitas abrirte una cuenta. Dale al teléfono... Pim-pam-pum, ¡con lo que me gusta a mí llamar por teléfono! :) Pues hala, marco el número, pruebo... mensaje de error. Vale, pruebo otra vez... sigue sin funcionar. Pues hablemos con el encargado. Ah, vale, que necesito un número PIN que no se repita... "Pues me lo podríais haber dicho antes". Y así, una y otra vez, a incordiar al encargado... jijiji, puedes molestar a gente sin que te echen la bronca. ¡No me digáis que no es el sueño de todos! Al final, conseguí abrirme la cuenta (ficticia, por supuesto) a la hora de comer. Descanso hasta las dos. ¡Vaya chollo! Eso sí, espero que me paguen también las horas de espera, porque son un coñazo (vamos, que ni me puedo ir a dar una vuelta por si me reclaman de nuevo).
De momento parece que todo va bastante bien... en el sentido de que he conseguido cosas que no estaban en el plan de pruebas, y al final de la tarde, conseguí que el sistema dejase de funcionar. Y aquí viene el placer: lo que para algunos sería una desgracia, en el mundo del testeo, es la gloria :) Si "rompes" algo, significa que has encontrado un fallo importante, con lo cual, puede arreglarse y no ocurrirá cuando el cliente (el de verdad) esté usando el servicio. La verdad es que todos los trabajos deberían ser así: ¡recompensemos al que la caga!... ¿Qué? Ah... sí... Bueno, tenéis razón con que ya hay muchos trabajos en los que, el que es más tonto o hace menos, es el que cobra más y se lleva los méritos.
Sé que no es lo que se supone que debería estar haciendo como traductora, pero cuando se es alguien con "menos suerte que el resto" hay que cogerse a lo que se pueda. Y para pasarme las horas desesperándome, mirando el reloj y teniendo que estar pendiente del buzón de correo, al menos entretengámonos con "juegos", marcando numeritos en el teléfono e intentando romper sistemas mientras te haces rica, virtualmente, claro. Según me han contado, podría haber ganado unas 500 libras diarias apostando (vamos, tal y como está la libra últimamente, digamos que son unos 500 eurillos). Eso sí, el día que juego con dinero de verdad, con mi dinero, no es tan bonito. Y es que jugar a la loto con el dinero de otros siempre se ve mucho más fácil.
Sigamos apostando...
miércoles, 14 de enero de 2009
Dejar de hacer...
Me he dado cuenta de que, mientras estuve en la universidad, no tenía nada de monotonía (aparte de ir a la universidad, volver a casa, hacer deberes, dormir)... ¡Todo lo contrario! Los 4 últimos años en España fueron estupendos, porque siempre tenía algo que hacer. De hecho, en el fondo, siempre tengo algo que hacer, pero mi pereza o mi amor por quejarme, me superan. Es como si estuviese tan cómoda en la queja que no viese lo cómoda que estaría en la acción.
Gracias a dios he conseguido engancharme en la fotografía. Además, durante las navidades aprendí a hacer unas cuantas cosas con el photoshop, poner marcos en mis fotos y firmarlas y algún truquillo más. Y podría decir que no se me da mal, aunque personalmente yo creo que aún tengo camino por recorrer. Visitadme, si aún no lo habéis hecho, y me decís qué tal http://curri-chan.deviantart.com/
Quisiera hacer algún cursillo de fotografía, para sacarle más provecho a lo que hago y a lo que me gusta hacer. También tengo que intentar salir más a hacer fotos, improvisar y experimentar. Tal vez con el año nuevo me apetezca más, no lo sé. Tal vez lo que me debería apetecer es animarme a mí misma para que este año todo cambie. Y empezar a hacer otra vez...
jueves, 8 de enero de 2009
El 2009 no empieza bien...
Para mí tampoco es que haya empezado a las mil maravillas. Al menos no laboralmente hablando. Tengo salud (sí, aunque puedo oler la depresión a la vuelta de la esquina), tengo amor (lo único bueno creo yo... ¡y que dure!) pero apenas tengo dinero ni trabajo. Dos cosas que, aunque no den la felicidad, sí que ayudan a conseguirla, ayudan a que este viaje por la vida sea más apacible, más cómoda o, simplemente, mejor. Sigo insistiendo en seguir traduciendo, y envío mi currículum a agencias y más agencias para ver si pueden darme trabajo, y más y más agencias se empeñan en ignorarme o decirme que no tienen nada... pero sigue habiendo traductores españoles en el mundo que sí tengan trabajo, ¿no? ¿Y por qué tengo que ser yo la "rechazada" y no el resto? Y así sigo, frustrada, fastidiada, enfadada porque cuanto más empeño le pongo, peor me sale.
¿Y no será que toda esa energía que estoy poniéndole a esto y lo poco que me devuelve sea porque la vida me está tratando de decir que no es traducri lo que debería estar haciendo sino otra cosa? ¿No será que me estoy dando golpes contra una pared en vez de entrar por la puerta que hay al lado? ¿O tal vez sea el único consuelo que tengo para mi desgracia?
Parece que en todo en lo que le pongo mis fuerzas me sale mal o a medias. Cuando estaba en el restaurante (vale, no es un trabajo en serio, pero era lo que tenía) ni me daban propinas ni me dejaban hacer cosas importantes, y por más que demostraba que podía recibir más dinero y más responsabilidad, solo era "la esclava". Estando en los videojuegos, me desganaba por conseguir que me subieran de puesto... y, al final, nada; solo me dejaron hacer algo de coordinación de los proyectos pero nunca me subieron el sueldo o me cambiaron el nombre de mi puesto. Ahora, me meto en traducción, que se supone que es para lo que me he estado preparando con tanto esmero, y no sólo consigo que una agencia me diga lo indecible, sino que, cada vez, consigo menos trabajo y menos dinero... ¿Qué será lo siguiente?
En fin, al vida sigue y yo también debo seguir. Tal vez deba seguir en otro sitio, tal vez esto esté pasando para convencerme de que llevo demasiado tiempo aquí y debería volver "a casa", de que ya he perdido demasiado tiempo y que la vida sigue y yo también debo seguir.
Curri
jueves, 1 de enero de 2009
Felicidades para mí ;-)
Hace ya cuatro años que vine a Londres en busca de una buena vida, un buen trabajo, buen dinero... y no ha sido nada fácil. He conseguido un trabajo justillo, poco dinero y una vida normal. Constantemente he sentido añoranza de mi país, mi familia, mis amigos, del sol (ah, ¡el sol!). También he estado a punto de tirar la toalla muchas veces, irme y dejar este lugar que tantos disgustos parece que me da, y volver a la vida fácil (bueno, creo que ya no será tan fácil como cuando vivía con mi madre). Pero es mi vida y estoy orgullosa de ella. Y así seguiré también durante este 2009, y os invito a todos a que hagáis lo mismo: mirar atrás con orgullo, no con pena o añoranza, porque cuanto más felices seáis ahora, más felices podréis ser en el futuro.
¡Ánimo, y que el 2009 sea mil veces mejor que el 2008!

Y acabo con una frase que me parece perfecta para empezar el año:
«El primer paso para la solución de los problemas es el optimismo. Basta creer que se puede hacer algo para tener ya medio camino hecho y la victoria muy cercana». JOHN BAINES
Besos y abrazos.
Curri
viernes, 19 de diciembre de 2008
Interpretación melancólica
Llegué al lugar (que estaba a tomar por culo a la derecha) y tuve que esperar. Un poco más tarde, llega una mujer con dos niñas gemelas, preciosas. Era la mujer a la que tenía que hacer la interpretación. Yo no tenía ni idea de lo que iba, porque el hombre de la agencia parecía tan desesperado que ni siquiera se dignó a explicarme el tema. Entré con ella al despacho de la abogada, saludamos, nos sentamos y empezó la cosa. Resulta que la mujer (Alina) era cubana y se había venido a Londres con su marido, quien meses atrás la había maltratado. Estaban én situación de divorcio pero como ella había venido a Reino Unido bajo custodia del marido (es decir, te dan un "visado condicional", a condición de que dependas del marido, es decir, sin trabajo), no tenía trabajo para mantenerse, para comer ni para pagarse un hotel. Así que el asunto estaba en conseguir que el marido pagase el hotel, porque tenía una orden de alejamiento y no podían vivir juntos, pero claro, el marido llevaba sin pagar 6 semanas porque no trabaja por enfermedad. Y la mujer que no paraba de llorar porque no tenía forma de pagarse un sitio donde vivir, ni la comida para sus hijas (tiene tres)... y la verdad es que se me encogía el corazón al ver que, debido a su situación, no tenía papeles para poder trabajar en Reino Unido, pero tampoco los podía conseguir, a pesar de tener una carrera como entrenadora física. Y que ni siquiera, por el bien de sus hijas, ¡¡el gobierno británico podía ofrecerle una casa!!
Me sentí impotente, no solo porque yo no podía hacer nada para ayudarla (¿qué puedo hacer si vivo en un piso enano y apenas estoy ganando dinero para poder pagar mi propio alquiler?), sino porque veía los impedimentos que la política nos añade a la vida, ya de por sí muy dura. Qué triste es ver que se necesiten tantos permisos y papeleos para poder entrar en un país, para poder vivir en un país, para poder pedir trabajo en un país, para poder trabajar en un país, incluso para poder considerado "persona" en un país... Y que, por culpa de eso, haya gente en la situación de Alina que, necesitando y queriendo trabajar, queriendo residir en un país, no pueden porque tienen que esperar no sé cuántos años a que los gobiernos de sus países se pongan de acuerdo en aceptarle la visa. Y, al mismo tiempo, saber que hay holgazanes británicos, viviendo del paro y de las ayudas estatales, que no quieren trabajar porque, ¿para qué, si el estado se lo paga todo?
La verdad es que la vuelta a casa me dio qué pensar. Me quedé en un estado de melancolía, como si flotase en un aire espeso de humedad. De pronto, mi visión de la vida se movió a un punto más abierto, más elevado, desde donde podía ver aún más cómo nos peleamos los unos con los otros, cómo nos dificultamos la vida en vez de ponérnoslo fácil... ¿Por qué tanta barrera política? ¿Por qué no intentamos ayudarnos mutuamente? Hoy por ti, mañana por mí, hoy aquí, mañana allí... Tú vienes a mi país a trabajar, yo voy al tuyo a crear empleo... ¿No sería un mundo mejor? Hay demasiado odio ya como para seguir poniéndonos trabas, pero los políticos parecen no darse cuenta.
Y así vi como mi interior cambiaba, aunque fuese solo un poquito, tocado por la vivencia de ese día, por la impotencia de ver que para la gente que tiene poder, las personas no son nada.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Por fin dio señales de vida...
No es que me hubiese olvidado de él, no. Como ya dije, hay gente que pasa por tu vida y se va sin dejar rastro. Otros, te señalan, te cambian la vida, te hacen evolucionar y dejan una huellita dentro tuyo que te impide que te olvides de ellos. Al igual que algunos de los que conocí durante mi estancia en la universidad, en Vic, Carles es una de estas personas que forman parte de tu personalidad. Lo que sí diría es que me acostumbré a vivir sin su presencia, sin tener que acudir a él a contárselo todo, a compartir experiencias o simplemente decirle que había escuchado su canción preferida en la radio y me había acordado de él. A pesar de sentirme durante tanto tiempo tan sola en Londres, sin amigos a los que realmente pudiese considerar amigos, dejé de insistir porque llevaba ya mucho tiempo hablando con algo que no me devolvía respuesta alguna. A lo mejor dejé de hacerlo porque me convertí en alguien solitario. A lo mejor lo hice porque creí que tenía yo algo de culpa y nunca me lo llegaría a decir. No lo sé y no creo que nunca lo sepa.
El «Reencuentro» ha sido un poco extraño. Al principio fue como un grito de "¡Por fin!". Luego pasó a algo más bien... "La próxima vez que me dejes de hablar, te doy una colleja". Después de disculparse, me explicó que había intentado apartarme por miedo a sufrir, porque realmente había sentido que no podría soportar que me hubiese ido tan lejos (a Londres), y que no sabiendo qué hacer, creyó que lo mejor era cortar todos los lazos que le unían a mí. Pero claro, cuando volví a reaparecer (gracias a Facebook y mi insistencia), se le cayó el mundo encima. Y bueno, las disculpas aceptadas. Creo que en esta vida perdemos a demasiados buenos amigos por tonterías y por miedo a pedir perdón, y yo ya había perdido a demasiada gente.
Pero yo creo que lo que más me hace sentir aliviada de no sentir rencor porque esta persona me ha dejado abandonada durante tanto tiempo es el hecho de haber estado en Londres tanto tiempo, sin nadie que me entienda al 100%, que comparta mis gustos, aficiones, nadie con quién pueda sentirme segura... ¡nadie a quién considerar alma gemela!... Todo lo que aquí he pasado me ha hecho cambiar mi forma de ser. En algunos casos para mal, pero en otros para bien. Hay que aprender a perdonar si la persona se lo merece. El pasado, pasado está, y el rencor destroza el corazón, destroza a la persona, la convierte en alguien mísero. El rencor hace que las personas se queden solas.
En fin, no mucho más que decir. Solo espero que no haya sido en vano y, sobre todo, espero que las amistad vuelva a ser lo que fue en su día. Porque todos necesitamos amigos, pero los buenos amigos no se consiguen cada día.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Murphy's Law... O la ley de Murphy
Como decía Murphy: "Si algo puede salir mal, saldrá mal". Cuando decidí rechazar la oferta en EA para quedarme en casa haciendo lo que había soñado hacer desde que empecé la carrera sabía que había posibilidades de que la situación en la que estoy ocurriese. Porque, dicho sea, trabajar de forma autónoma no es la forma más segura de saber exactamente cuánto dinero entrará en tu cuenta bancaria cada mes... si es que entra algo. Los riesgos haberlos, hailos, pero tal vez confié demasiado en mí misma como para hacer caso a la vocecita en mi interior. Porque, a ver, sí que es verdad que hay épocas malas, pero si a todo el que decide meterse a traducir de forma autónoma le fuese mal, no quedarían traductores. Así que pensé que a mí no me pasaría. Bendita ilusión. No había caído con que la crisis vendría justo en el momento en el que hay menos movimiento de traducciones, justo en el momento en que Synthesis decidía "prescindir de mis servicios" abogando razones un poco sospechosas, justo en el momento en que más necesitaba el dinero...
Porque, "si algo puede salir mal, saldrá".
Y aquí estoy, adquiriendo una rutina diaria de llamar a todas las puertas posibles, de volver a visitar y recordar que sigo existiendo. Pero parece que ya he llegado demasiado tarde para que me consideren "traductora habitual" y solo pertenezco al grupo de los de "por si los habituales tienen demasiado trabajo, enferman o se mueren"...
Si alguien me hubiese avisado de que iba a encontrarme en una situación así, no habría dicho que no a EA. Me habría quedado con ellos aunque acabase harta de viajar, aunque trabajase como una burra, aunque mi día se limitase a trabajar, regresar a casa y dormir... pero, al menos, tendría un sueldo fijo a final de mes y estaría adquiriendo experiencia en algo que me sirve para el futuro. Es de las pocas veces que me arrepiento de no haber hecho algo y, encima, me tengo que tragar las malas consecuencias.
Y es que Murphy se empeña en recordárnoslo... "Si existe la posibilidad de que varias cosas salgan mal, la que cause más prejuicios será la única que vaya mal".
Curri