Todo se te junta, en uno. Crees tenerlo todo dominado, pero lo ves todo, en el fondo, como una neblina y no llegas a nada. Así llevo los últimos tres meses. Creí que trabajar desde casa me ahorraría tiempo, pero no. Me lo quita, lo pierdo o no sé qué hago con él. El tiempo es, para mí, una de esas cosas que buscas y rebuscas, y después de un largo rato, te das cuenta que lo llevabas puesto. Y así paso los días.
Quiero escribir en el blog, porque echo de menos de escribir. Mi diario se quedó a medias, con páginas en blanco que chirrían cuando lo abro. ¿Un año? Año y medio, tal vez, desde la última vez que rellené con mi color verde el diario de mi vida en Londres. Y no es que me avergüence de mí misma, pero sí me doy cuenta que, un poquito cada día, cuesta menos que todo a una.
Y pienso en todo lo que tengo que hacer, y me agobio. Normal, son muchas cosas y sabes que no abarcas a todo. El trabajo (que nunca lo acabo a las 18:00h como debería), el máster (con el que siempre me veo retrasada), la fotografía (con la que ya ni me planteo salir un día por ahí a "entrenarme"... ¡eso me lo saqué de la cabeza hace ya mucho!), el blog (tan olvidado como lo tengo)...
Si es que el día debería tener tantas horas como desees. O, mejor aún, deberían inventar una de esas máquinas de dormir que, te metes y, estando solo 1/2 hora... Voilà!... Sales de ahí como una rosa fresca por el rocío de la mañana, vamos, como si hubieses dormido tus nueve horas de rigor, preciosa, fresca y radiante. Seguro que mi amigo Pablo votaría por eso también (siempre me dice que dormir es perder el tiempo... tal vez tenga razón).
Así que, sigo con mi promesa de ponerme al día, aunque no estoy segura de cuándo se llevará a cabo (¿cuando acabe el máster, quizas?). Ay, el tiempo, que siempre se nos va.
Besos,
Curri
martes, 23 de septiembre de 2008
sábado, 20 de septiembre de 2008
La boda de Núria... en sueños
Otra vez uno de esos sueños raros me atacan. Menos mal que, esta vez, era también gracioso.
Mi amiga Núria, la de la universidad, se casaba. Y se casaba con un amigo de su ex, Carlos, al que yo llamo "el triquitraun" precisamente porque un día (hará 5 ó 6 años) tuve un sueño con él en el que aparecía, en el asiento trasero del coche del novio de Núria, cantándome a mí canciones flamencas, con una pasión nunca vista.
Resulta que Núria ha cortado con su novio hace un par de meses y yo, como buena amiga (y, en parte, lo más parecido a una hermana mayor que ella tiene), la he estado ayudando moralmente, y asegurándome (sobre todo) que no se iba con el primero que pillase.
Así que, en este sueño, Núria se casaba con él, después de salir juntos durante dos meses. En el sueño, aparecía yo persiguiéndola (por su casa, por la iglesia, por el banquete), convenciéndola de que era un error y que debía detener la boda. Y ella, me intentaba convencer de que no, de que era lo que quería y de que estaban enamoradísimos. Y yo lo flipaba. "A ver, Núria, que lleváis saliendo dos meses. ¡No podéis estar enamorados!" "No, dos meses no, tres." "Me da igual, no puede ser. Núria, que haces esto solo porque estás necesitada de cariño y crees que nunca te podrás casar". Yo yo intentaba convencer a su ex (también en el sueño) de que me ayudase a convencerla de que todo esto era una farsa, y de que Núria estaba cometiendo el mayor error de su vida. Pero su ex decía que le daba igual, y que si ella era lo que había decidido, que a él ya le estaba bien... Y la Curri del sueño, vuelta a lo suyo. "Núria, no cometas este error, que sabes que lo haces porque tienes miedo a estar sola." "No, quiero casarme y lo haré."
Y así, toda la noche (seguro que fueron 20 minutos, pero a mí se me hizo un sueño eterno).
La obsesión que veía en mi amiga por quererse casar, sin importarle con quién fuese me estresaba (y aún le estresaba más a la Curri del sueño). Y es que, el amor es ciego, pero las obsesiones lo vuelven idiota, y lo que nos puede parecer "una locura sana" se puede convertir en "una loca pesadilla".
A todos vosotros, antes de comprometeros, casaros... lo que sea: aseguraros de que no estáis cegados por la obsesión, y de que, lo que hacéis, lo hacéis porque realmente queréis, no porque vuestra madre, vuestro padre, la vecina o vuestra mejor amiga os dice que lo hagáis. Ya hay demasiados problemas en este mundo como para añadir más.
Que seáis felices.
Curri
Mi amiga Núria, la de la universidad, se casaba. Y se casaba con un amigo de su ex, Carlos, al que yo llamo "el triquitraun" precisamente porque un día (hará 5 ó 6 años) tuve un sueño con él en el que aparecía, en el asiento trasero del coche del novio de Núria, cantándome a mí canciones flamencas, con una pasión nunca vista.
Resulta que Núria ha cortado con su novio hace un par de meses y yo, como buena amiga (y, en parte, lo más parecido a una hermana mayor que ella tiene), la he estado ayudando moralmente, y asegurándome (sobre todo) que no se iba con el primero que pillase.
Así que, en este sueño, Núria se casaba con él, después de salir juntos durante dos meses. En el sueño, aparecía yo persiguiéndola (por su casa, por la iglesia, por el banquete), convenciéndola de que era un error y que debía detener la boda. Y ella, me intentaba convencer de que no, de que era lo que quería y de que estaban enamoradísimos. Y yo lo flipaba. "A ver, Núria, que lleváis saliendo dos meses. ¡No podéis estar enamorados!" "No, dos meses no, tres." "Me da igual, no puede ser. Núria, que haces esto solo porque estás necesitada de cariño y crees que nunca te podrás casar". Yo yo intentaba convencer a su ex (también en el sueño) de que me ayudase a convencerla de que todo esto era una farsa, y de que Núria estaba cometiendo el mayor error de su vida. Pero su ex decía que le daba igual, y que si ella era lo que había decidido, que a él ya le estaba bien... Y la Curri del sueño, vuelta a lo suyo. "Núria, no cometas este error, que sabes que lo haces porque tienes miedo a estar sola." "No, quiero casarme y lo haré."
Y así, toda la noche (seguro que fueron 20 minutos, pero a mí se me hizo un sueño eterno).
La obsesión que veía en mi amiga por quererse casar, sin importarle con quién fuese me estresaba (y aún le estresaba más a la Curri del sueño). Y es que, el amor es ciego, pero las obsesiones lo vuelven idiota, y lo que nos puede parecer "una locura sana" se puede convertir en "una loca pesadilla".
A todos vosotros, antes de comprometeros, casaros... lo que sea: aseguraros de que no estáis cegados por la obsesión, y de que, lo que hacéis, lo hacéis porque realmente queréis, no porque vuestra madre, vuestro padre, la vecina o vuestra mejor amiga os dice que lo hagáis. Ya hay demasiados problemas en este mundo como para añadir más.
Que seáis felices.
Curri
jueves, 11 de septiembre de 2008
Hoy es uno de esos días...
Uno de esos días en los que, no sabes por qué, sientes una tristeza contagiosa. Te contagias a ti misma una y otra vez de tu propia tristeza. Miras por la ventana y sientes melancolía por no poder estar fuera. Sales a la calle y sólo tienes ganas de volver a entrar en casa y sentir de nuevo esa melancolía por no estar fuera. El tiempo tampoco ayuda. Las nubes grises estancadas en el cielo te recuerdan una y otra vez el tiempo que paso sin ver el sol, sin tomar su energía, sin sentir realmente el calor en los huesos.
A veces me siento como si estuviese en un círculo vicioso, un agujero negro en el que, al parecer, me siento cómoda, pero del que quiero salir. El problema es que no sé cómo. O no quiero saberlo. Y la negrura del agujero me invade, y se mezcla con la melancolía de los días, ese tono grisáceo del lugar donde vivo. Estoy en un camino y no sé por dónde voy. Lo sigo, aunque sé que no me lleva a ningún lugar. El mundo pasalentamente; yo estoy de pie, quieta, en medio del tumulto, sin comprender por qué no me muevo yo también. Lo intento, consigo moverme un poco, pero el esfuerzo es demasiado. Decido quedarme ahí, con las manos juntas, cabizbaja, esperando a que alguien me saque de ahí y consiga que me mueva al ritmo del resto. Observo a la gente pasar, observo sus vidas, lo feliz o infeliz que son, los problemas y los éxitos, las subidas y las bajadas. Y veo que algunas vidas son como las mías, pero mucho mejor. Y otras son peores, pero me dicen que no las mire. Así que me fijo en las buenas, las bonitas, las que me sacan de mi agujero negro. Intento moverme hacia allá, pero me olvido de que no podía moverme. Y así sigo, en este agujero, donde no me muevo aunque quiero, no hago nada porque me convenzo de que es lo único que deseo. No hacer nada, ver todo pasar.
Curri, con depresión londinense
A veces me siento como si estuviese en un círculo vicioso, un agujero negro en el que, al parecer, me siento cómoda, pero del que quiero salir. El problema es que no sé cómo. O no quiero saberlo. Y la negrura del agujero me invade, y se mezcla con la melancolía de los días, ese tono grisáceo del lugar donde vivo. Estoy en un camino y no sé por dónde voy. Lo sigo, aunque sé que no me lleva a ningún lugar. El mundo pasalentamente; yo estoy de pie, quieta, en medio del tumulto, sin comprender por qué no me muevo yo también. Lo intento, consigo moverme un poco, pero el esfuerzo es demasiado. Decido quedarme ahí, con las manos juntas, cabizbaja, esperando a que alguien me saque de ahí y consiga que me mueva al ritmo del resto. Observo a la gente pasar, observo sus vidas, lo feliz o infeliz que son, los problemas y los éxitos, las subidas y las bajadas. Y veo que algunas vidas son como las mías, pero mucho mejor. Y otras son peores, pero me dicen que no las mire. Así que me fijo en las buenas, las bonitas, las que me sacan de mi agujero negro. Intento moverme hacia allá, pero me olvido de que no podía moverme. Y así sigo, en este agujero, donde no me muevo aunque quiero, no hago nada porque me convenzo de que es lo único que deseo. No hacer nada, ver todo pasar.
Curri, con depresión londinense
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Vuelta a la rutina
Tras 6 días en Madrid, sin preocuparme más que por qué iba a comer más tarde o qué iba a hacer para no aburrirme, regreso a casa. Después de 6 días, entro por la puerta y el olor es extraño. No olía mal, sino que olía diferente. Imagino que diferente al olor neutro del hotel. Entro en el salón y lo veo... pequeño, no sé, como si hubiese más cosas de las que dejé, aunque la mesa con el ordenador parece más grande, como si hubiese más sitio para poner mis cosas. Dejamos la maleta en el salón y nos recostamos en el sofá. Sí, es el sofá de siempre. La tele no se enciende... ¡Qué agradable volver a casa!
Esta mañana me tocaba ponerme a trabajar otra vez. En principio no había nada, no tenían nada para asignarme, así que me he dedicado a limpiar el correo (debía tener unos 100 mensajes, pero no los he contado porque sé que, si lo hago, me daría pereza y no los limpiaría nunca), he enviado mi currículum a dos agencias más (a ver si hay suerte y, por fin, trabajo lo mismo cobrando más dinero) y, vamos, he ido haciendo cositas, típicas de cuando estás de vacaciones.
Por fin, por la tarde, me han asignado algo: 14.ooo palabras para entregar el lunes. Chungo lo veo. Vamos, a 4000 palabras al día, con dos días de trabajo... no me salen las cuentas. A no ser que trabaje intensivamente todo el fin de semana. Mejor decirles que me quiten unas pocas, porque llevo mucho retraso del máster. Vale, me dan poco más de la mitad. Empiezo a trabajar...
Pasan dos horas...
Me aburro. Dios, qué mal me ha sentado "la vuelta al trabajo". Y peor será "la vuelta al cole" porque mañana sigo con el máster y me da un palo... ¿Por qué no han inventado la clonación automática para que pueda hacerme otra Curri y haga los deberes por mí? Bueno, no, mejor me hago dos, una que trabaje y la otra que haga los deberes, y así yo descanso. ¡Es verdad! Hoy era el día en que esos científicos importantes iban a accionar un experimento nuevo para conocer el por qué del Big Ban y ha costado miles de millones (6000 millones de dólares, para ser más exactos)... pues ya podrían haber invertido parte de eso en clonar partículas y me solucionaban más la vida (bueno, a mí, y a muchos que también estarían encantados con tener un clon).
En fin, que me gusta trabajar pero cada vez lo tengo menos claro. Creo que todo el mundo sería más feliz si trabajase porque quiere, no porque lo necesitan. Y es la necesidad la que hace al trabajador estar amargado y desmotivado. Querer estar en todos lados menos donde debe estar.
Tengo que seguir trabajando. Hasta otra.
Curri
Esta mañana me tocaba ponerme a trabajar otra vez. En principio no había nada, no tenían nada para asignarme, así que me he dedicado a limpiar el correo (debía tener unos 100 mensajes, pero no los he contado porque sé que, si lo hago, me daría pereza y no los limpiaría nunca), he enviado mi currículum a dos agencias más (a ver si hay suerte y, por fin, trabajo lo mismo cobrando más dinero) y, vamos, he ido haciendo cositas, típicas de cuando estás de vacaciones.
Por fin, por la tarde, me han asignado algo: 14.ooo palabras para entregar el lunes. Chungo lo veo. Vamos, a 4000 palabras al día, con dos días de trabajo... no me salen las cuentas. A no ser que trabaje intensivamente todo el fin de semana. Mejor decirles que me quiten unas pocas, porque llevo mucho retraso del máster. Vale, me dan poco más de la mitad. Empiezo a trabajar...
Pasan dos horas...
Me aburro. Dios, qué mal me ha sentado "la vuelta al trabajo". Y peor será "la vuelta al cole" porque mañana sigo con el máster y me da un palo... ¿Por qué no han inventado la clonación automática para que pueda hacerme otra Curri y haga los deberes por mí? Bueno, no, mejor me hago dos, una que trabaje y la otra que haga los deberes, y así yo descanso. ¡Es verdad! Hoy era el día en que esos científicos importantes iban a accionar un experimento nuevo para conocer el por qué del Big Ban y ha costado miles de millones (6000 millones de dólares, para ser más exactos)... pues ya podrían haber invertido parte de eso en clonar partículas y me solucionaban más la vida (bueno, a mí, y a muchos que también estarían encantados con tener un clon).
En fin, que me gusta trabajar pero cada vez lo tengo menos claro. Creo que todo el mundo sería más feliz si trabajase porque quiere, no porque lo necesitan. Y es la necesidad la que hace al trabajador estar amargado y desmotivado. Querer estar en todos lados menos donde debe estar.
Tengo que seguir trabajando. Hasta otra.
Curri
martes, 2 de septiembre de 2008
Se casa mi primo
Pues sí. Ahora tengo más presión familiar preguntándome que cuándo me llega el turno. ¡Aaaaahhhhh! ¡Callarsus todos!
Mi primo Carlos, el que nunca ha presentado a ninguna novia oficial, ni hablado de novias ni nada, se casa dentro de tres días. Y sí, voya estar allí, para asegurarme de que no sale corriendo, jejeje. La presión se acerca, ya que, aparte de mi primo Javi (que seguramente todos siguen pensando que es demasiado joven), soy la única que no se ha casado. Y todos tienen ya ganas de verme con el anillo y empezar a parir hijos. Pero claro, un hijo no es barato, y se necesita mucho dinero, y por mucho que les digo que no, que hasta que no me estabilice y me compre una casa, nada de nada, siguen emperrados en que sí, que ya se me va a pasar el arroz. Menos mal que Derren me ha enseñado a ignorar a la gente y contestar cosas neutras para alegrar a todos los gustos.
Y es que llevamos dos años que parece que regalan las bodas, y también los hijos. No hago más que oír de gente que se casa, o tiene hijos, o se casa y tiene hijos. Como si pudieses comprarlo de oferta en el super: ¡2x1, pague la boda y llévese al hijo gratis!
Mañana vamos a Madrid (Derren y yo) a pasar una semana, ver algunas cosas que nos olvidamos ver y ver si podemos hacer algún viaje fuera de Madrid (aunque, como siempre, seguro que no lo hacemos). A ver si tengo algún rato para poder contar historias.
Que lo paséis bien.
Curri
Mi primo Carlos, el que nunca ha presentado a ninguna novia oficial, ni hablado de novias ni nada, se casa dentro de tres días. Y sí, voya estar allí, para asegurarme de que no sale corriendo, jejeje. La presión se acerca, ya que, aparte de mi primo Javi (que seguramente todos siguen pensando que es demasiado joven), soy la única que no se ha casado. Y todos tienen ya ganas de verme con el anillo y empezar a parir hijos. Pero claro, un hijo no es barato, y se necesita mucho dinero, y por mucho que les digo que no, que hasta que no me estabilice y me compre una casa, nada de nada, siguen emperrados en que sí, que ya se me va a pasar el arroz. Menos mal que Derren me ha enseñado a ignorar a la gente y contestar cosas neutras para alegrar a todos los gustos.
Y es que llevamos dos años que parece que regalan las bodas, y también los hijos. No hago más que oír de gente que se casa, o tiene hijos, o se casa y tiene hijos. Como si pudieses comprarlo de oferta en el super: ¡2x1, pague la boda y llévese al hijo gratis!
Mañana vamos a Madrid (Derren y yo) a pasar una semana, ver algunas cosas que nos olvidamos ver y ver si podemos hacer algún viaje fuera de Madrid (aunque, como siempre, seguro que no lo hacemos). A ver si tengo algún rato para poder contar historias.
Que lo paséis bien.
Curri
martes, 19 de agosto de 2008
Todo lo bueno tiene su lado malo
Trabajar en casa es muy bueno, te tomas tu tiempo, nadie te vigila, puedes hacer lo que quieras, puedes comer a la hora que quieras y dormir la siesta siquieres. Pero todo lo bueno tiene su lado malo. La concentración. Empiezo la mañana bien, pero a las pocas horas, me aburro. Y no es como antes, que podía aburrirme y simplemente me iba a hablar con alguien. No, ahora no tengo a nadie con quién hablar. Puedo hablar por el messenger con gente que también lo tiene conectado, pero si empiezo, no paro. El messenger, el pequeño diablo que vicia a los faltos de entretenimiento.
Y no sé qué hacer para evitarlo. Trato de hablar conmigo misma (dentro de poco los vecinos me mandarán a los loqueros para que me vengan a buscar), darme ánimos, decirme que, si acabo rápido, podré ir a dar una vuelta, a comprar ropa, a ver Londres, a hacer fotos... Pero en cuanto me pongo de nuevo a trabajar, la concentración vuela. Tal vez vuele a aquellas partes a las que tanto me digo que podría ir. Mi concentración descansa. Yo no. No nos engañemos, nunca he tenido demasiada capacidad de concentración, sobre todo haciendo cosas monótonas. Creía que haciendo traducciones no me pasaría, ya que en la universidad no solía perder la concentración, pero no sé si es la vejez o que realmente estoy haciendo algo que no me gusta, el día a día se me hace cuesta arriba.
Definitivamente creo que necesito trabajar con gente. Pensaba que aún era esa gruñona a la que la gente le molestaba a veces, pero no, ahora veo que realmente necesito permanecer en contacto con la sociedad, realizar tareas en común y también solas. ¡Pero odio tanto levantarme pronto! Ya se lo decía yo a mi madre, tenía que haber nacido rica. Así no tendría que trabajar. O podría trabajar pero por placer, ayudando a la gente sin importar cuándo hacerlo. ¿Existe un trabajo así? Si exite, me lo pido.
Ahora toca seguir con el trabajo. A ver si este monólogo me ha servido para devolverme a este mundo infernal y real del trabajador.
Curri
Y no sé qué hacer para evitarlo. Trato de hablar conmigo misma (dentro de poco los vecinos me mandarán a los loqueros para que me vengan a buscar), darme ánimos, decirme que, si acabo rápido, podré ir a dar una vuelta, a comprar ropa, a ver Londres, a hacer fotos... Pero en cuanto me pongo de nuevo a trabajar, la concentración vuela. Tal vez vuele a aquellas partes a las que tanto me digo que podría ir. Mi concentración descansa. Yo no. No nos engañemos, nunca he tenido demasiada capacidad de concentración, sobre todo haciendo cosas monótonas. Creía que haciendo traducciones no me pasaría, ya que en la universidad no solía perder la concentración, pero no sé si es la vejez o que realmente estoy haciendo algo que no me gusta, el día a día se me hace cuesta arriba.
Definitivamente creo que necesito trabajar con gente. Pensaba que aún era esa gruñona a la que la gente le molestaba a veces, pero no, ahora veo que realmente necesito permanecer en contacto con la sociedad, realizar tareas en común y también solas. ¡Pero odio tanto levantarme pronto! Ya se lo decía yo a mi madre, tenía que haber nacido rica. Así no tendría que trabajar. O podría trabajar pero por placer, ayudando a la gente sin importar cuándo hacerlo. ¿Existe un trabajo así? Si exite, me lo pido.
Ahora toca seguir con el trabajo. A ver si este monólogo me ha servido para devolverme a este mundo infernal y real del trabajador.
Curri
jueves, 26 de junio de 2008
El último día
Hoy finalmente he dejado Eidos. Acabé de empaquetar todas mis cosas, me despedí de la gente, me despedí de mi mesa, el sitio que me había acogido durante los últimos dos años y medio. No ha sido una decisión fácil, porque he aprendido mucho en Eidos, he tenido compañeros geniales y, sobre todo, me lo he pasado muy bien. Pero el final ha sido bastante forzado, estresante, con insistencias y repeticiones.
Sinsistiendo e insistiendo en que me quedara como "lead" (gestora de proyectos). Después de haberle dicho a la jefa del departamento que me iba, al día siguiente (o sea, ayer) me llamaron para que me fuera a reunir con ellos (Caroline y Richard) e intentaron persuadirme otra vez de que debía quedarme. Me sentí bastante mal, porque parecía que, cualquier otra opción que escogiese, me llevaría al infierno o algo así. Es como si no quisiesen escuchar, como si pensasen que soy idiota o algo así. Insistieron en que me arrepentiría y de que estaba tomando la decisión incorrecta. Les dije que, como no me podían prometer nada, no quería quedarme ahí, esperando a ver si, por si acaso, alguien por fin iba a crear el puesto que me habían anunciado... y también insistieron en que, bueno, si no puede ser, siempre me puedo ir en noviembre. Lo cual me convencía aún más de que no tenían demasiada intención de forzar la creación de ese nuevo puesto, al menos no por el momento, porque preferían tenerme como lead y punto. Les dije que no y que la decisión la tomaba y que sería consecuente con los resultados, pero que al menos sería feliz por hacer lo que yo quería. Me dijeron que me lo pensase un día más (aunque les dije que no hacía falta) y me fui.
Cuando llegué a mi mesa, arnaud y Pablo estaban allí y no pude evitar ponerme a llorar. Me preguntaron si estaba bien y no pude evitarlo. Estuvimos hablando durante un rato y me dijeron que, ante todo, yo era la que tenía que tomar la decisión y que si había conseguido tantas entrevistas no era porque era una inútil y que conseguiría trabajo en otro sitio, si lo quiero.
No podía más; me daban ganas de ir a ver a Richard y decirle que no soy idiota y que si quiere a un tonto que le haga el trabajo sucio pues que se busque a otro, porque yo estaba hasta las pelotas de lo mal que la compañía trataba a la gente que trabaja duro.
Escribí mi carta de resignación y la guardé para enviarla al día siguiente (¿No me habían dicho que me tomase la noche para pensármelo? Pues hala, me tomo el tiempo). Me faltaban muchas cosas por llevarme, porque... ¡Dios!, ¡cuántas cosas tenía en la oficina! Empecé a regalar cosas que no me podía llevar a la gente de la oficina. Por la tarde, dejaron irse a los que habían dicho ya que no querían quedarse, pero a mí no. Pero al final le pedí a Caroline si me podía ir (a las 17.30h); y me dijo que sí; y me fui.
Al día siguiente, volví a la oficina para acabar de recoger mis cosas, me despedí de los que me faltaba por despedir, devolví mis tarjetas, cogí mi mochila (cargada hasta arriba de cosas) y me fui. No tuve que apagar la luz porque había gente trabajando, pero diríamos que me faltó poco, sobre todo por la fomra cómo habían pasado las cosas en las dos últimas semanas. Confusión continua, sí, no, a ver qué me ofreces, lo siento no lo quiero...
Acaba una etapa que empezó hace tres años y medio cuando conseguí el empleo (y dejé el maldito restaurante). Una etapa de aprendizaje, mucho aprendizaje, diversión, frustraciones, emociones, enfados y bueno, aún más aprendizaje. Si me pongo a pensar, tal vez hay cosas que cambiaría, tal vez pequeños detalles como hablar más con esta persona o menos con la otra, pero seguiría haciendo las mismas cosas, aunque tal vez intentaría aprender más ^_^
Ahora tengo que empezar mi nueva etapa, en la que todo dependerá de mí y de mi esfuerzo. Pero lo más importante de todo es que ha sido mi decisión y estoy contenta por ello.
Sinsistiendo e insistiendo en que me quedara como "lead" (gestora de proyectos). Después de haberle dicho a la jefa del departamento que me iba, al día siguiente (o sea, ayer) me llamaron para que me fuera a reunir con ellos (Caroline y Richard) e intentaron persuadirme otra vez de que debía quedarme. Me sentí bastante mal, porque parecía que, cualquier otra opción que escogiese, me llevaría al infierno o algo así. Es como si no quisiesen escuchar, como si pensasen que soy idiota o algo así. Insistieron en que me arrepentiría y de que estaba tomando la decisión incorrecta. Les dije que, como no me podían prometer nada, no quería quedarme ahí, esperando a ver si, por si acaso, alguien por fin iba a crear el puesto que me habían anunciado... y también insistieron en que, bueno, si no puede ser, siempre me puedo ir en noviembre. Lo cual me convencía aún más de que no tenían demasiada intención de forzar la creación de ese nuevo puesto, al menos no por el momento, porque preferían tenerme como lead y punto. Les dije que no y que la decisión la tomaba y que sería consecuente con los resultados, pero que al menos sería feliz por hacer lo que yo quería. Me dijeron que me lo pensase un día más (aunque les dije que no hacía falta) y me fui.
Cuando llegué a mi mesa, arnaud y Pablo estaban allí y no pude evitar ponerme a llorar. Me preguntaron si estaba bien y no pude evitarlo. Estuvimos hablando durante un rato y me dijeron que, ante todo, yo era la que tenía que tomar la decisión y que si había conseguido tantas entrevistas no era porque era una inútil y que conseguiría trabajo en otro sitio, si lo quiero.
No podía más; me daban ganas de ir a ver a Richard y decirle que no soy idiota y que si quiere a un tonto que le haga el trabajo sucio pues que se busque a otro, porque yo estaba hasta las pelotas de lo mal que la compañía trataba a la gente que trabaja duro.
Escribí mi carta de resignación y la guardé para enviarla al día siguiente (¿No me habían dicho que me tomase la noche para pensármelo? Pues hala, me tomo el tiempo). Me faltaban muchas cosas por llevarme, porque... ¡Dios!, ¡cuántas cosas tenía en la oficina! Empecé a regalar cosas que no me podía llevar a la gente de la oficina. Por la tarde, dejaron irse a los que habían dicho ya que no querían quedarse, pero a mí no. Pero al final le pedí a Caroline si me podía ir (a las 17.30h); y me dijo que sí; y me fui.
Al día siguiente, volví a la oficina para acabar de recoger mis cosas, me despedí de los que me faltaba por despedir, devolví mis tarjetas, cogí mi mochila (cargada hasta arriba de cosas) y me fui. No tuve que apagar la luz porque había gente trabajando, pero diríamos que me faltó poco, sobre todo por la fomra cómo habían pasado las cosas en las dos últimas semanas. Confusión continua, sí, no, a ver qué me ofreces, lo siento no lo quiero...
Acaba una etapa que empezó hace tres años y medio cuando conseguí el empleo (y dejé el maldito restaurante). Una etapa de aprendizaje, mucho aprendizaje, diversión, frustraciones, emociones, enfados y bueno, aún más aprendizaje. Si me pongo a pensar, tal vez hay cosas que cambiaría, tal vez pequeños detalles como hablar más con esta persona o menos con la otra, pero seguiría haciendo las mismas cosas, aunque tal vez intentaría aprender más ^_^
Ahora tengo que empezar mi nueva etapa, en la que todo dependerá de mí y de mi esfuerzo. Pero lo más importante de todo es que ha sido mi decisión y estoy contenta por ello.
martes, 24 de junio de 2008
Ahora... que no.
Después de tenerme en ascuas, esperando para que me dieran el sí sobre el puesto que iban a crear para mí, me anuncian que no, que no pueden crearlo y que mi única opción es quedarme como jefe de proyectos, cobrando solo un poquito más. No me lo puedo creer. Ya había dicho que no a eso; había dicho que no quedarme haciendo lo que ya he hecho durante año y medio. Era mi momento para cambiar el rumbo de mi vida a algo mejor, algo realmente mejor y que me aportase felicidad y realización personal.
Les dije que no me bastaba, y me dijeron que era lo mejor que podía hacer ya que, una vez dentro y cuando Tomb Raider acabase, podrían crear el rol para mí. Y también me dijeron que si en noviembre, después de acabar con Tomb Raider, no podían crear el rol que me decían, entonces me podría ir libremente... Un momento... Aquí hay gato encerrado...
Eso de que parezca todo tan bonito y de que no me puedan prometer nada y que encima recalquen que, en noviembre me podía ir libremente me suena a «aprovechamiento» de la situación. Sé que me necesitan y ellos saben que lo sé, pero intentarme convencer para que me quede diciéndome que lo mismo pueden crear algo a mí pero que no me pueden prometer nada no me suena nada bien. Llevan un año sin poderme prometer si me iban a ascender o no. Tal vez, después de tanto tiempo haciendo promesas que no cumplen ya no creo en nada. Porque, al fin y al cabo, los que tienen la última palabra es Recursos Humanos, y son precisamente ellos los que no han creado ninguna oportunidad para mí durante todo este tiempo. ¿Quién me asegura que va a ser diferente esta vez?
Así que le dije a Caroline que podía empezar a preparar mi carta de cesión y mi dinero.
Y me siento mucho más tranquila.
Les dije que no me bastaba, y me dijeron que era lo mejor que podía hacer ya que, una vez dentro y cuando Tomb Raider acabase, podrían crear el rol para mí. Y también me dijeron que si en noviembre, después de acabar con Tomb Raider, no podían crear el rol que me decían, entonces me podría ir libremente... Un momento... Aquí hay gato encerrado...
Eso de que parezca todo tan bonito y de que no me puedan prometer nada y que encima recalquen que, en noviembre me podía ir libremente me suena a «aprovechamiento» de la situación. Sé que me necesitan y ellos saben que lo sé, pero intentarme convencer para que me quede diciéndome que lo mismo pueden crear algo a mí pero que no me pueden prometer nada no me suena nada bien. Llevan un año sin poderme prometer si me iban a ascender o no. Tal vez, después de tanto tiempo haciendo promesas que no cumplen ya no creo en nada. Porque, al fin y al cabo, los que tienen la última palabra es Recursos Humanos, y son precisamente ellos los que no han creado ninguna oportunidad para mí durante todo este tiempo. ¿Quién me asegura que va a ser diferente esta vez?
Así que le dije a Caroline que podía empezar a preparar mi carta de cesión y mi dinero.
Y me siento mucho más tranquila.
miércoles, 18 de junio de 2008
No pudo ser... o quizás sí
Ya nos dieron el resultado de la entrevista de ayer.
No me han dado el puesto... Sniff...
Pero, no como es mierda todo lo que huele, me han ofrecido crear un puesto para mí, de manera que estaría justo por debajo del supervisor, pero haría tareas asistiendo al supervisor, al mismo tiempo que ayudaría también al departamento de Localización. Con lo cual, no está nada mal. Yo solita he conseguido que hagan algo que se adapte a mí. Lo mismo hasta puedo pedir el sueldo que creo yo sería el adecuado.
Y así fue. Hablé con Caroline, la jefa del departamento de Localización, y me dijo que lo sentía pero que no lo había conseguido, pero que tanto ella como el... llamémosle... "mandamás del gran departamento" habían quedado impresionados con mi entrevista y cómo había salido. Por ello, habían decidido ofrecerme la oportunidad de continuar en el departamento, pero haciendo algo diferente a Lead, como por ejemplo, ayudando al nuevo Supervisor a montar el departamento de nuevo y a hacer sus tareas.
Le dije que sí, pero que el salario tendría que aumentar también. Le expliqué que me habían ofrecido otro trabajo en EA y que me pagaban 24.000 libras al año, y que quería más o menos lo mismo. Me pidió que si estaba interesada, y que si lo estaba, ella hablaría con Recursos humanos para que hicieran este rol, pero que no era nada seguro, ni tampoco cuánto me pagarían. Así que le dije que me interesa siempre que pueda hacer cosas que me servirán para mi futuro en otro trabajo, como por ejemplo de Gestora de Proyectos de Localización, ya que habría hecho el mismo tipo de cosas pero a otro nivel... Así que me dijo que también podría hacer parte de las tareas del Localisation Manager, ya que estaría demasiado ocupado para hacerse cargo de todos los proyectos al mismo tiempo. Y sí, eso me interesa aún más, porque así haría muchas más cosas y podría dirigirme hacia un camino u otro.
Y le he dicho que sí, que si hacen el rol y me pagan bien, que me quedo. Aunque así pierda las 3600 libras que iba a ganar a tocateja, que me venían de coña... Pero bueno, tal vez valga más la pena tener esto fijo, con lo que puedo aprender y con lo que puedo evolucionar y lo demás ya llegará.
La oportunidad que pedía, me la han dado. Me la han dado por duplicado.
Me siento afortunada. Por fin.
Buenas noches.
Curri
No me han dado el puesto... Sniff...
Pero, no como es mierda todo lo que huele, me han ofrecido crear un puesto para mí, de manera que estaría justo por debajo del supervisor, pero haría tareas asistiendo al supervisor, al mismo tiempo que ayudaría también al departamento de Localización. Con lo cual, no está nada mal. Yo solita he conseguido que hagan algo que se adapte a mí. Lo mismo hasta puedo pedir el sueldo que creo yo sería el adecuado.
Y así fue. Hablé con Caroline, la jefa del departamento de Localización, y me dijo que lo sentía pero que no lo había conseguido, pero que tanto ella como el... llamémosle... "mandamás del gran departamento" habían quedado impresionados con mi entrevista y cómo había salido. Por ello, habían decidido ofrecerme la oportunidad de continuar en el departamento, pero haciendo algo diferente a Lead, como por ejemplo, ayudando al nuevo Supervisor a montar el departamento de nuevo y a hacer sus tareas.
Le dije que sí, pero que el salario tendría que aumentar también. Le expliqué que me habían ofrecido otro trabajo en EA y que me pagaban 24.000 libras al año, y que quería más o menos lo mismo. Me pidió que si estaba interesada, y que si lo estaba, ella hablaría con Recursos humanos para que hicieran este rol, pero que no era nada seguro, ni tampoco cuánto me pagarían. Así que le dije que me interesa siempre que pueda hacer cosas que me servirán para mi futuro en otro trabajo, como por ejemplo de Gestora de Proyectos de Localización, ya que habría hecho el mismo tipo de cosas pero a otro nivel... Así que me dijo que también podría hacer parte de las tareas del Localisation Manager, ya que estaría demasiado ocupado para hacerse cargo de todos los proyectos al mismo tiempo. Y sí, eso me interesa aún más, porque así haría muchas más cosas y podría dirigirme hacia un camino u otro.
Y le he dicho que sí, que si hacen el rol y me pagan bien, que me quedo. Aunque así pierda las 3600 libras que iba a ganar a tocateja, que me venían de coña... Pero bueno, tal vez valga más la pena tener esto fijo, con lo que puedo aprender y con lo que puedo evolucionar y lo demás ya llegará.
La oportunidad que pedía, me la han dado. Me la han dado por duplicado.
Me siento afortunada. Por fin.
Buenas noches.
Curri
martes, 17 de junio de 2008
Entrevista
Hoy era el día de la entrevista para Supervisor de Localización con mi empresa. Mi última oportunidad antes de irme de aquí. Hoy es el día.
La entrevista me pareció bien. Complicada, por el hecho de que me preguntaron cosas específicas del trabajo de un Supervisor que yo no las sé, pero creo que me supe apañar bien para responder con soltura y demostrar que no pasa nada si se desconoce algo mientras se tenga buena intención de aprender. La sensación era un poco extraña, como si me hubiese metido en algo que no tenía ni idea de qué era, pero que sabía que, contando mi vida, podría sacar algo jugoso.
Siguieron preguntando sobre mí, mis puntos fuertes (por una vez no me preguntaron por los débiles), sobre cómo solucionaría problemas, sobre cómo he solucionado problemas en mis proyectos, sobre mis preferencias en calidad y cómo escogería a los tésteres, etc.
Ahora sólo me queda esperar. Y esperar a que la oportunidad que tanto deseaba me llegue de ellos.
Sí, sigo liada. No sé qué hacer.
Porque encima hoy me han llamado de EA para decirme que me dan el trabajo. Pero le veo muchas pegas. No me convence que tenga que viajar tanto para ir a trabajar y volver cada día. Y tampoco que el coste de ese tanto viajar sea tan elevado.
Sí, sigo liada. No sé qué hacer.
La entrevista me pareció bien. Complicada, por el hecho de que me preguntaron cosas específicas del trabajo de un Supervisor que yo no las sé, pero creo que me supe apañar bien para responder con soltura y demostrar que no pasa nada si se desconoce algo mientras se tenga buena intención de aprender. La sensación era un poco extraña, como si me hubiese metido en algo que no tenía ni idea de qué era, pero que sabía que, contando mi vida, podría sacar algo jugoso.
Siguieron preguntando sobre mí, mis puntos fuertes (por una vez no me preguntaron por los débiles), sobre cómo solucionaría problemas, sobre cómo he solucionado problemas en mis proyectos, sobre mis preferencias en calidad y cómo escogería a los tésteres, etc.
Ahora sólo me queda esperar. Y esperar a que la oportunidad que tanto deseaba me llegue de ellos.
Sí, sigo liada. No sé qué hacer.
Porque encima hoy me han llamado de EA para decirme que me dan el trabajo. Pero le veo muchas pegas. No me convence que tenga que viajar tanto para ir a trabajar y volver cada día. Y tampoco que el coste de ese tanto viajar sea tan elevado.
Sí, sigo liada. No sé qué hacer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)