sábado, 27 de noviembre de 2010

Skunk Anansie en concierto...

Skunk Anansie, ese grupo con el que me sentí totalmente identificada cuando lo descubrí al ver un vídeo suyo en MTV.

Como ya hice el año pasado, no podía perderme a este gran grupo en concierto. ¡Qué maravilla! Quería llevarme mi cámara, la de verdad, pero por si acaso no me la dejaban entrar, me compré una cámara compacta, una LUMIX TZ8. Y para allá que fuimos.

Como tardamos en comprar las entradas, nos tocó en la parte de arriba. Sentados, sí. Algo muy raro pero que pa
rece que es lo más normal en sitios grandes. Me jodió, porque estábamos muy lejos del escenario, pero bueno, preparé la
cámara y me dispuse a hacer mi mejor sesión fotográfica, aunque sabía de sobra que las fotos no saldrían bien. O no tan bien como me exigiría a mí misma.


Empezó el concierto. Como siempre, impresionante, desde el principio hasta el final. Por desgracia, como la cámara era nueva, las tarjetas de memoria no estaban formateadas y solo pude grabar dos vídeos :( Aunque uno de ellos era de una canción que no había escuchado nunca. No hay mal que por bien no venga.

Fue hora y media de música non-stop donde Skin se lució como siempre hace, cantando sin parar y moviéndose de un lado a otro del escenario al tiempo que daba brincos. Y hasta dejó que sus fans la meneasen por el público. Ya no quedan cantantes así, con tanta sencillez y que sigan involucrando al público. :)

Bueno, todas las fotos están en mi página de facebook.

Ahora solo me queda esperar que vuelvan por estas tierras, o irme a los conciertos en España, para volverlos a ver. Eso sí, espero poder sacar mejores fotos entonces.

Curri

martes, 9 de noviembre de 2010

New York, New York...

Llevaba años queriendo visitar Nueva York. De hecho, cuando estuve mirando para venir a Londres, miré primero en Nueva York, porque me apetecía probar vida allí. Pero sin conseguir una de esas green cards era imposible. También estuve mirando en la universidad, a ver si podía hacer algún curso, pero los precios eran prohibitivos. Viendo que en Barcelona tampoco encontraba trabajo, la tercera opción era Londres, ciudad en la que también me hacía mucha ilusión.

Con los años, acumulé más ganas de ir a Nueva York, ver los rascacielos, los carritos de comida en la calle, los taxis amarillos, el humo saliendo de las alcantarillas... Debería haber celebrado mi 30 cumpleaños en un sitio así. Intenté la idea de irme a Ámsterdam, pero me rendí al ver que muy poca gente se apuntaba. Pero este año le toca a Paul celebrar su 30 cumpleaños, a finales de enero, y ha decidido celebrarlo con estilo: nos vamos a Nueva York. Y bueno, tampoco está tan mal celebrar mi 32 cumpleaños por atrasado, ¿no? Es un capricho que me doy por haber trabajado tan duro este año :)

Aunque, en principio, el viaje era de solo 5 días, Derren y yo vamos a ir una semana. Iremos primero a visitar a su tía, y así vamos adelantando y viendo cosas que, a lo mejor, no nos dará tiempo ver después.

Y bueno, solo quería compartir la ilusión que me hace. Aunque aún falten dos meses.

La tranquilidad lleva a la apatía

Aunque parezca mentira, parece que mi cuerpo se siente inversamente proporcional al tiempo libre que tiene. Cuando estoy ocupada hasta las tetas (por así decirlo), no paro de hacer cosas. Ahora llevo como tres semanas en las que apenas me entra trabajo seguido, y parece que esta especie de latencia perpetua me impide hacer todas esas cosas que quería hacer hace un mes cuando no podía ni descansar cinco minutos. Similar es la sensación que tengo cuando me dan un trabajo cortito, que sé que puedo hacer en una hora o dos, como mucho, pero me dan un plazo de uno o dos días... Parece que no consigo concentrarme y, al final, acabo siempre en el último momento, corriendo, tecleando sin parar, hasta que la traducción está finalizada. Por supuesto, antes del plazo de entrega, pero no sin el estrés que conlleva saber que, de nuevo, lo he dejado todo para el final.

"Doctor, ¿es grave?"

Imagino que lo será dependiendo de cuál sea la causa. Sé que me distraigo fácilmente, sobre todo si estoy aburrida. En el cole, siempre me llamaban la atención por hablar, aunque la mayoría de las veces coincidía porque me pillaban empezando a hablar justo cuando la clase entera decidía que ya no había nada más que decir, y se callaban. Gracias a dios, compensaba los negativos que me ponían con buenas notas, y siempre acababan quitándomelos. Pero creo que siempre he encontrado difícil estar sentada y empollar, aunque siempre me salía con la mía (por cabezonería, más que por otra cosa).

Siento que me ocurre lo mismo ahora con el trabajo. Si me aburro, me deja de gustar lo que esté haciendo (aunque sea no hacer nada, lo que suele ser la causa mayor de mi aburrimiento), y empiezo a distraerme. Y no basta con que mi Curri-buena le eche la bronca a la Curri-mala, simplemente porque la Curri-mala es muy mala, y muy cabezota, y está siempre jodiendo la marrana. ¿Alguien más tiene un Yo-malo que no le deja en paz?

Pues así he estado un mes, peleándome con mi Curri-mala, porque yo quiero hacer montones de cosas que no podía hacer hace un mes por falta de tiempo, y ella no me deja. Tengo que continuar empezando a preparar la ponencia en Barcelona (sí, dije «continuar empezando a preparar», porque empecé el otro día, pero ahí lo he dejado, en un empiece). Tengo que ir a ver al contable para que me haga la declaración de la renta, que me veo ya, como el año pasado, yendo cuatro días antes del fin del plazo. Lo sé, no está bien. Tengo que hacer lo del curso de fotografía, que se me está atragantando por no poder entender qué coños quieren que haga con la tarjetita gris para equilibrar el balance de blancos, porque me he leído las instrucciones tres veces, y no lo entiendo. Tampoco me tengo que olvidar de crear una entrada nueva para ambos blogs de localización (¿o debería decir, correctamente, bitácoras de localización), que ya tiene tela (¿quién me ha mandado a mí meterme en esos berenjenales? Al menos espero que sirva para algo). Por no hablar de que aún me queda mucho para conseguir poner al día este blog, y con ello no me refiero a esta entrada que estoy escribiendo, sino los cuatro primeros años que tengo abandonados en diarios y correos electrónicos y que, por supuesto, también quiero compartir.

Pero aún se me han añadido más cosas, no os creáis que esto se acaba aquí. Empezando por la lista de prendas que tengo por coser (lo dejo para luego, y así estoy, con agujeros por todos lados, ja, ja, ja), la búsqueda de piso nuevo, que el dueño nos ha dicho que en abril vende el piso, o la búsqueda de hoteles en Barcelona para los dos viajes que me echaré y hotel en Nueva York, que por fin voy a poder cumplir uno de mis sueños.

¿Que os parece poco? Anda y que os den :) Encima, el tiempo que estamos teniendo me quita las ganas de hacer nada. Al menos, si fuese soleado, me animaría a hacerlo todo rápido para poder salir de casa antes, pero entre que está nublado y que, a las 4, ya es de noche, tampoco tengo ganas de eso.

Voy a ver si ahora que me he descargado, consigo concentrarme.
Besos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Mi blog de traducción... ¡también en inglés! Oh, yeah!

Pues sí. Aunque sé que va a ser jodido ir siempre al día, también he decidido hacer una versión inglesa. Será igual, pero en inglés, y seguramente las entradas serán paralelas, es decir, explicaré lo mismo en uno y en otro, pero es una forma de intentar llegar aún a más gente.

También os dejo la prueba, para aquellos que dominen la lengua de Shakespeare:


Sí, lo sé, es exactamente igual, de aspecto. ¡Pero eso ya lo he dicho!

Cualquier crítica (constructiva) es bienvenida.

jueves, 28 de octubre de 2010

Os presento a: LOCALÍZAME

Ya está, por fin lo he hecho. Ya no soy virgen de blogs de traducción. ¡Me he estrenado! Hoy les acabo de meter un rollo impresionante a mis futuros fans, pero es que me da igual, tenía ganas de sacarlo todo fuera, jajaja. Y ahora, me siento mucho más tranquila.

Y para que veáis que no os miento, aquí tenéis la prueba:

El blog en sí lo preparé en cuestión de dos horas (joer, es que el blogspot este ha cambiado mucho, es mucho más «modelno»). Escribir la primera entrega fue más largo, y también más difícil. Sobre todo porque no me quería olvidar de nada, pero acabé olvidándome cosas. Es lo que tiene tener la mente en mil sitios ^_^

Bueno, ahí está. Corred la voz. A ver si me hago rica y puedo dedicarme solo a este blog ;)

Abrasotes

lunes, 25 de octubre de 2010

Blog profesional

Hace unas semanas, encontré por casualidad un blog de un localizador de videojuegos, y me enganché a leerlo. Poco después, me fijé que estaba siguiendo otros 20 blogs de traducción. Me quedé flipando. No me había dado cuenta de cómo se mueve la gente para conseguir trabajo o, al menos, para conseguir que la gente les conozca. Sobre todo porque había varios blogs de gente que acababa de empezar o de gente que apenas tenía experiencia. Y eso me chocó mucho. Me dio la sensación de que, en la universidad, me habían mentido, o no me habían dado toda la información para conseguir promocionarme.

Pero también sentí que llevaba dos años perdiendo el tiempo y que, seguramente, haya perdido muchas oportunidades de trabajo por no haber creado una página profesional mejor (la que tengo es demasiado cutre). Pero tras leer varios de estos blogs y ver que es «lo que se lleva ahora», me he decidido a hacerme uno también.

Es verdad que, hacer algo así, no significa que me vayan a llover las ofertas mañana, pero, al menos, me aseguro de que haya más gente que me va conociendo y, bueno, imagino que también será una forma de demostrar mi profesionalidad.

De momento voy a escribir principalmente en castellano, aunque seguramente duplique las diferentes entradas con la traducción en inglés, para ver si, así, consigo llegar a más gente.

Ya os iré poniendo al día.
Curri

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Echo de menos

Echo de menos el sonido del mar, el olor del mar, el tacto del mar, el sonido de las olas al romper en la orilla. Echo de menos el calor del sol sobre mi piel y la caricia de una brisa que refresca el calor adquirido tras horas bajo el sol. Echo de menos observar a los niños jugar en la playa, con sus castillos de arena, llevando agua para rellenar el hueco de seguridad donde se esconde el dragón que protege el castillo. Echo de menos pasear por la arena, sentir que mis pies se hunden para luego volver a salir. Echo de menos quedarme en la orilla del mar y notar cómo las olas, una a una, van lavándome los pies y van haciendo un hueco alrededor que, al poco rato, acabará siendo como una pequeña isla en medio de la ribera.

Echo de menos tomarme una cerveza en una terraza bajo el calor veraniego y observar la gente pasar, ir y volver, y volver a pasar. Echo de menos el bullicio de las calles españolas, mercados comarcales y mercados de comida. Echo de menos escuchar español por las calles, o catalán, o mallorquín... Echo de menos entrar en una tienda, en un restaurante, y que el dueño te reconozca y pregunte por la familia.

Echo de menos Barcelona, echo de menos Palma, ese olor de ciudad marítima, esa sensación de saber que, allí mismo, el mar te espera para que lo toques. Echo de menos hablar con los amigos que allí dejé cuando me vine a esta tierra en busca de nuevas oportunidades. Echo de menos reírme con ellos, bromear, abrazarme y saber que me necesitan. Echo de menos ir a la playa con ellos, ir de excursión, organizar fiestas...

Echo de menos ver las estrellas cada vez que entro en casa. Echo de menos el canto de los grillos en una noche de verano, o el las chicharras refrescándose durante el cálido día estival.

Echo de menos tener tiempo para leer, para dejar volar mi imaginación y volar a mundos maravillosos, imposibles o utópicos. Echo de menos escribir sobre lo que siento, escribir sobre lo que me gustaría y lo que no, escribir simplemente por el placer de escribir, de contar, de transmitir y, sobre todo, de que otra persona lo lea.

Echo de menos sentirme eternamente querida, sentir que soy alguien muy especial para otro alguien, que soy un punto de referencia y apoyo, la persona a quien muchos acuden ante cualquier problema. Echo de menos sentirme que soy única, que soy la mejor, que no hay otra como yo.

miércoles, 21 de julio de 2010

De tester a tester... Y tiro porque me toca

Pues sí. Hace unos meses, allá por mayo, me apunté a una oferta que vi, donde buscaban gente que hablase catalán y tuviese experiencia como técnico de pruebas... Me levanté de la silla y dije: ¡presente!

Envié mi currículum, aunque cuando me dijeron lo que me pagaban, se me cayó un poco el alma al suelo: 8 libras a la hora. Vamos, casi como en el Mc Donald's (donde creo que pagan 6 a la hora, pero tienes Seguridad Social, vacaciones pagadas y horas extras pagadas). Pero luego pensé, bueno, solo me piden un máximo de 15 horas a la semana. Me lo puedo tomar como un extra y una experiencia más en mi CV. Hice la prueba, la cual tenía que hacer sin internet. Sí, sin internet. Según ellos, para que todos tengan las mismas oportunidades. Según Curri, uséase, yo misma: la cagada del siglo... ¿Cómo que para que todos tengan las mismas oportunidades? ¿No se supone que no solo te interesa darle trabajo a alguien que sea bueno en lo que haga sino que, además, sepa espabilarse? En fin. Sudé la gota gorda, la delgada y la olorosa. Pero lo saqué.

Mientras estaba en Canadá, me dijeron que querían hacerme una entrevista por teléfono, pero claro, estaba en Canadá, 5 horas de diferencia, así que, casi cuando me despertaba, las oficinas aquí estaban cerradas. Al final, cuando regresé de Canadá, me llamaron para hacer una entrevista personal. Y, bueno, otra cagada, esta vez por mi parte. Se me había olvidado investigar sobre la empresa, así que tuve que confesar mi pecado (Ave María Purísima) y decirles que no tenía ni puta idea de qué era la empresa, pero parece que mi experiencia como técnico de pruebas les gustó, porque una semanita después, me avisaron de que me ofrecían el trabajo a mí... Pero yo aún estaba en NetPlay TV... Coño, ¿y ahora qué hago? Se suponía que me iban a largar pero parecía que me necesitaban más que el dinero de sus clientes...

Menos mal que decidieron cambiar mi "horario" (razones explicadas en el post anterior), así que decidí decir que sí a la otra empresa y, bueno, aprovechando que estoy en Palma y que, se supone, tendré más tiempo, empezaré el training (oséase, la formación).

¿No es maravilloso? Por una vez, el señor Murphy no me toca los ovarios. Pero no lo diré demasiado alto, por si acaso me escucha. "¿Qué? No, nada, no decía nada. Que le queda muy bien el traje, Sr. Murphy".

No solo eso, sino que, además, he conseguido otras de esas traducciones largas, con lo cual, muy bien, dinerito en el bolsillo para poder relajarme en invierno, cuando no consiga dinero ni pa pipas :)

Un beso.

martes, 6 de julio de 2010

Salwa y su ukelele... con talento

Ayer fui a uno de esos conciertos en los participa mucha gente que empieza en el mundo de la música, con la esperanza de que algún cazatalentos lo descubra y le dé un contrato multimillonario... Vamos, como Operación Triunfo, pero currándotelo de verdad. Fuimos a «The Half Moon» en Putney porque una antigua compañera de trabajo de Derren cantaba. Ni corta ni perezosa, cogí mi cámara y fuimos a ver qué se cocía en ese horno.

Llegamos, Derren nos presentó a la chica en cuestión, Salwa, la cual estaba histérica, nos tomamos unas patatas fritas, que están estupendas (raro que lo sean en un pub de Londres), pagamos la entrada a una sala que había solo para conciertos (2 libras de nada por ayudar a gente que empieza... no está mal) y nos pusimos bien en el centro :)

Y empezó la función. La mayoría de los que vimos fueron cantautores solos con su guitarra (bueno, en el caso de Salwa, un ukelele), más bien cantando rock/grunge solitario.

Le llegó el turno a Salwa. El estilo es puramente de cantautora. No sabría decir si se parece a alguien ya conocido, porque sí, tiene un estilo muy particular. Podéis escucharla en Myspace, y en su sitio web: http://salwa.bandcamp.com/
Ah, también tiene un blog (en inglés): http://salwasmusic.blogspot.com/
La verdad es que era muy curioso ver lo bien que suena el ukelele para canciones de este estilo. Era una mezcla de melancolía con timidez y miedo al mundo que hay alrededor. Tiene cierta dulzura, vamos que no es como en mis tiempos, donde en el grunge se cantaba en plan: "La vida es una mierda y me voy a suicidar". No, la música de Salwa es más inspiradora, más inocente y pura.


Después le llegó el turno a una pareja que fue nuestra pesadilla, ya
que la cantante no hacía más que gritar y las canciones eran eternas (del palo 6 minutos gritando sin parar). Y no solo eso, cantaron más canciones que nadie. Sí, esta parejita de la derecha casi nos hace cortarnos a todos las venas XDDD


Pero también hubo un par de grupos. Uno de ellos, que me llamó la atención, fue «ROBINSON» (de los pocos que recuerdo el nombre), un grupo que hace música folk, bastante animada, aunque también tenían baladas. Podéis escucharlos en Myspace: http://www.myspace.com/andyrobinsons
(aunque aquí veo que es solo una persona...)


Y bueno, hubo más gente: una chica con su teclado que parecía encantarle ser el centro de atención, a pesar de tener un guitarrista y una violinista acompañándole. Se la veía dando órdenes a la pobre chica del violín, que, parece ser, había empezado hacía dos días. Demasiado bien lo hizo la pobre :)

Después de estos, nos tuvimos que ir para no perder el tren. Pero la experiencia valió la pena (quitando la pareja que gritaba). Creo que me voy a aficionar a esto de los conciertos en directo.

Un abrazo.



miércoles, 5 de agosto de 2009

Y van 4

Pues sí. Cuatro años.

Y parece que fué ayer cuando me sacó del bar, me llevó a un lugar apartado y me dijo lo que sentía. Y aún me acuerdo de todo como si fuese ayer.

Cuatro años en los que podría decir que, tal vez, valiese la pena que el principio fuese tan duro porque ahora puedo estar más relajada. Sigo pensando que tenemos ciertos aspectos que son muy diferentes, y que, tal vez, impiden que este «uno formado por dos» sea mejor. Y es que, le cuesta expresar lo que piensa. ¡Será jodío! Y mira que yo insisto, pero no, parece que le gusta eso de tener su propio mundo donde él es el rey, para poder acceder a él cuando necesita estar solo. Y sé que, cuanto más ataque ese mundo, más defensas colocará para protegerlo, así que, a lo mejor, conviene dejarlo libre, para que se relaje y se abra solo... ¡como los mejillones!

No es que me queje. Está bien tener algo de intimidad, y es bueno para los dos, pero yo creo que, en una relación, hay ciertas cosas que hay que compartir, como compartes con tu mejor amigo lo que piensas, lo que te preocupa, o las ganas que tienes de irte de viaje. Vale, la cultura, la forma de ser, hace mucho. ¡Pero son 4 años de vivir con alguien superpasionalvivalavida! (él no, yo) Algo se te tenía que haber pegado, ¿no? Vamos, digo yo. Seguro que algo sí que se habrá pegado.

Pero también han sido 4 años de aprendizaje, de aprender que ser feliz no es tener la pareja perfecta, con dinero y que sepa todos tus secretos, no es estar con alguien con el que estás muy bien en los momentos buenos, pero con el que es fácil pelearse y gritar... sino tener una que te respete y que, ante todo, esté ahí, aunque a veces tengas que pedirlo, pero que esté ahí y se preocupe por que estés bien. Y sobre todo, saber leer las diferentes formas que hay de demostrar a alguien que le quieres, porque hablar es muy fácil, pero no todo el mundo entiende los pequeños detalles como formas de amar. Una flor, una sonrisa, una caricia cuando menos te lo esperas, un regalito sin importancia escondido en la cesta de la compra... Todo eso es lo que enriquece una relación, mucho más que las palabras. Eso es lo que estoy aprendiendo ahora, que no hace falta decirle a la otra persona mil veces que la quieres, sino mostrárselo sin palabras. Esa forma «diferente» es la que perdura, ya que no corre el riesgo de volverse falsa.

Ser feliz no es conseguir lo que no tienes, sino conformarte con lo que tienes. Y es ahí cuando encuentras el balance, cuando consigues apreciar lo que tienes sin insistir en buscar algo que, tal vez, nunca puedas conseguir. Es verdad que el conformismo puede llegar a matarte, pero en este caso no es un conformismo por acomodarte a un tipo de vida fácil o a una situación que no quieres cambiar o que tienes miedo de cambiar. Este conformismo es, más bien, la aceptación de uno mismo y de que, con lo que se tiene, se puede ser feliz. Es un rechazo al materialismo absoluto y a intentar conseguir la utopía que se evaporará en cuanto nos acerquemos, y volverá a aparecer aún más lejos, para que volvamos a iniciar el camino de persecución.

También es verdad que muchas veces he querido tirar la toalla y volverme «a casa», a mi España, y empezar de nuevo. Pero luego pienso que la vida da muchas vueltas, y que nunca sé lo que voy a encontrarme allí, y tampoco valdría la pena dejar algo bueno como lo tengo para encontrar algo peor. Él no se lo merece, ni yo tampoco.

Pues sí, estoy enamorada y feliz, ¿y qué?